
Hoy ha sido uno de esos días en los que no te puedes despegar de internet porque sabes que estás participando en un momento histórico.
Me ha pillado de camino a París a la conferencia PIXEL y no he podido sino intentar estar al tanto antes de despegar desde el iphone y más tarde desde el hotel (con una carísima wifi) nada más llegar.
Cualquier manifiesto debe ser cogido con pinzas, tratado con cuidado para no malinterpretarlo y siempre mirado con perspectiva (nunca nada es perfecto) pero me interesa mucho más lo que se ha generado alrededor.
La cantidad de tweets, posts, comentarios, usuarios del grupo de Facebook y cobertura de los medios que ha habido ha sido ejemplar. Grandes periódicos han suscrito un manifiesto que bien podría interferir con sus intereses. Weblogs SL lo ha replicado en toda su red de blogs. Y más importante aún, se han puesto de acuerdo personalidades de la red española como Enrique Dans, Gonzalo Martín, Rosalía Lloret, Ignacio Escolar, y otros tantos gurús y periodistas de alto rango que no siempre se han llevado bien.
Hemos tenido acceso al Google Wave que dio origen al manifiesto durante toda una noche y leyéndolo he tenido la impresión de estar en una reunión secreta (mal por ese lado) en la que se estaban poniendo los cimientos para una revolución. Online.
Online primero, porque en menos de 24 horas y con el manifiesto posteado ya en los blogs más leídos del mundo como Gizmodo o BoingBoing, el ministerio de cultura ha citado a algunos representantes de los internautas para una reunión. ¿Que no los hemos elegido entre todos? ¿Que el debate no es público?
¿Y qué más da? me pregunto. Lo importante es que por primera vez en muchos (y muchos es unos 2000) la democracia está un pasito más cerca de tener un verdadero significado: el pueblo decide. Y cuando el pueblo grita, el gobierno, que está ahí para satisfacerlo, escucha.
Es un pequeño paso, oui. Muy pequeño, ok. Pero es menos que nada y a mi al menos me sabe a gloria.
Respecto a nuestra opinión en profundidad sobre el contenido del manifiesto... Como ya hemos dicho en twitter y proclama claramente nuestro "decálogo", preferimos "hacer" a "decir", y nuestra pelicula es un buen ejemplo de un nuevo modelo sostenible que no necesita subvenciones, que busca una rentabilidad creando productos que tengan un publico, que involucra a la audiencia y le permite participar, abriendo la cultura en lugar de cerrarla, y que busca un camino para intentar que esas ideas no se queden en utopía sino en un negocio sostenible.
Pronto, más noticias sobre el modelo de creative commons que estamos desarrollando y sobre el futuro del cine :)
Buenas noches, y nada de suerte, porque cuando las cosas se hacen bien, no se necesita.
Nicolás.
(Imagen: Eneko / 20minutos.es)