Buenas noticias con un toque amargo...
Éste es uno de esos largos posts que merece la pena leer.
¿Por qué? Porque nos han dado una subvención de 99.595€, lo cual nos ha llenado de alegría pero no nos ha llenado los pulmones de orgullo. Y queremos que sepáis a qué se debe.
1. Lo más correcto es que empecemos contándoos qué opinamos, en general, de las subvenciones al cine. La versión larga está en este artículo que escribimos para Subbabel. La corta es:
- Las subvenciones a productos convencionales deberían desaparecer. El mercado es oferta y demanda. Si no hay demanda de cierto tipo de películas no debe haber oferta de ese cierto tipo de películas. Al menos, no pagadas por fondos públicos.
- Las subvenciones deberían servir únicamente para productos de difícil comercialización, que no puedan generarse industrialmente ni rentabilizarse de forma sencilla. Cine experimental, de directores nóveles y de nicho.
- En cualquier caso, las subvenciones deberían ser más un préstamo que un regalo. Eso incentivaría una mejor comercialización de las obras para obtener los retornos necesarios para pagar la película.
Y
en esas estamos nosotros. Intentando hacer un producto comercialmente
viable, que sea capaz de financiarse porque tenga un público potencial
(siempre contamos esta anécdota, pero el 50% del cine español estrenado
en salas no llega a mil espectadores... mientras que nosotros ya
contamos con más de 2200 productores que verán y re-verán la película).
Intentando crear un modelo económicamente viable en el cual, si un producto tiene demanda, pueda ser ofertado.
Eso, evidentemente, implica intentar financiar la película mediante crowdfunding (microinversores), mediante inversores, mediante preventas de televisión, cine y DVD y mediante marcas. Pero no mediante subvenciones.
2. ¿Por qué la hemos solicitado entonces?
Porque no era una subvención a película, ni proyecto de película, ni amortización. Era una subvención a proyectos de base tecnológica.
Ofertada este año por primera vez por el ICAA, prohibían explícitamente proyectos cuyo destino fuera la televisión o las salas de cine. Sin embargo, se eliminaban las restricciones de las subvenciones a película que nos hubieran impedido licenciar El Cosmonauta como Creative Commons o distribuirla sin ventanas de exhibición.
Por eso presentamos una de las partes más importantes de El Cosmonauta: el proyecto transmedia unido a la película.
Fotografías hechas por los personajes... una serie para móvil... un ARG... micropiezas para Internet... audios alternativos... libros que complementan la historia... en definitiva, el universo de El Cosmonauta tan rico y profundo como el espectador quiera.
Y a eso lo llamamos: Fly me to the Moon (The Cosmonaut files).
Hay poquísimos proyectos transmedia en España, aunque cada vez cobran más importancia a lo largo de todo el mundo. Es la primera vez que el estado subvenciona un proyecto de estas características.
3. Entonces... ¿Ahora qué?
Ahora viene el toque amargo. El toque amargo es aceptar la subvención. Es amargo porque, aunque sigamos luchando por el resto de la financiación, hubiéramos preferido lograrlo sin tener que recurrir a una subvención.
Lo cierto es que hemos debatido hasta la extenuación. Algunos miembros del equipo se han alegrado infinitamente. Otros se han visto en una encrucijada. Algunos han propuesto incluso rechazarla.
Finalmente, por muchos motivos, el principal de los cuales sois vosotros: nuestra audiencia y el segundo un equipo de más de treinta personas que lleva trabajando en este proyecto más de dos años, hemos decidido aceptarla y seguir adelante.
Ser conscientes de que esto supondrá un importante empujón para conseguir el resto de la financiación. De lo que significa para bien y para mal. De a lo que estamos renunciando y de que, si finalmente triunfamos, cosa de la que estamos convencidos, la victoria no será tan dulce como podría haber sido, pero será, que es lo importante.
Dicho esto, no me queda más que daros las
gracias por seguir ahí, con nosotros, con vuestra película. Y
recordaros que es en estos momentos cuando necesitamos más ayuda que nunca para conseguir el resto del dinero (ahora que es más fácil todavía), que necesitamos para hacer realidad esta aventura.
director de El Cosmonauta.
PD: Puedes saber más sobre el proyecto transmedia de El Cosmonauta aquí.



















