Barcelona, calidad de vida más allá de la capital

Nadie duda de que una de las mejores ciudades europeas para vivir es Barcelona, ya sea por su equilibrado modo de vida, la calidez de sus habitantes, el desarrollo urbanístico de sus calles y edificios, la cultura y alegría de su gente, y es que está considerada como una ciudad modelo por la calidad de vida de sus habitantes.

Pero lo que quizás mucha gente desconozca es que tiene pueblos adyacentes, dentro de la propia provincia de Barcelona, que son igualmente unos espacios ideales donde instalarse, crecer y prosperar dentro de un ambiente idílico de paz, belleza y seguridad.

Los pueblos con más puntuación en este sentido y que son considerados, por tanto, como los mejores pueblos de la provincia de Barcelona son; Sant Just Desvern, Sitges, Sant Cugat, Gavà y Castelldefels.

Estos últimos; Gavà y Castelldefels, son especialmente agradables y hermosos por su cercanía al mar y el micro clima que se crea a su alrededor, que los convierten en verdaderos paraísos en una tierra ya de por sí suficientemente hermosa.

Vivir en Gavà o en Castelldefels

Ambos rincones de esta geografía nacional tan característica comparten el placer y la comodidad de estar a escasos 20 minutos del centro de una de las ciudades más importantes de Europa y contar además con un remanso de paz y un paisaje único de mar abierto, azul y cálido, para desconectar de su velocidad frenética.

Gava

Desde las casas en venta en Gava Mar se contempla el azul del mediterráneo, que bien pudiera haber sido musa de la composición más conocida del cantautor catalán Joan Manuel Serrat. Si no, al menos, es sin lugar a dudas el mejor sitio para escuchar este tema, sentado en una de las casas de lujo en Gava de Mar, desde las que podremos extasiarnos observando la confusión de azules del mar y del cielo en el horizonte.

Los propietarios de las casas en Gava Mar tienen esa espectacularidad ante sí, todos los días. El amanecer les sorprende con la belleza de un lugar que se disfruta con la contemplación de un paraje natural sin igual, con el sabor salado de sus corrientes suaves de aire que se cuelan con placer al respirar el aire fresco que, calentado por el sol, eriza el vello en la piel.

Exactamente las mismas sensaciones que pueden vivir aquellos afortunados que vayan a comprar casa en Castelldefels, pues comparten la tranquilidad, belleza y generosidad que ofrece el mar, siendo como es un lugar de auténtico lujo los pisos en venta de Castelldefels. En general, toda la obra nueva en Casteldefels es una magnífica oportunidad para todos aquellos que saben que su destino es prosperar en esta vida y encontrar un lugar de ensueño al que llamar hogar.

La mayoría de las nuevas construcciones en Castelldefels y Gavà de mar poseen vistas al mar, piscina y jardín, un espacio idílico justo al lado de la playa que es, en definitiva, el ideal que todos tenemos en mente como lugar perfecto para vivir.

Vivir frente al mar no solo es n auténtico placer para los sentidos, que se disfruta todos los días del año, es además fuente de salud, pues mejora notablemente los problemas respiratorios, estabiliza la presión arterial, beneficia las articulaciones, combate eficazmente las infecciones, favorece el buen funcionamiento del metabolismo, disminuye el estrés y, sobre todas las cosas, te hace feliz, y la felicidad, la alegría, es una de las cosas que más contribuye a prolongar la vida.

La alegría de vivir frente al Mediterráneo

Vivir frente al mar, más aún si este mar es el Mediterráneo, se siente en el carácter y fortaleza de sus gentes. Personas especialmente saludables, atractivas y de buen corazón, pues los sentimientos reflexivos que reporta la contemplación del mar solo pueden atraer buenos sentimientos.

La salud de respirar el aire limpio y puro del mar, de ejercitarse entre sus olas y recibir el complemento diario de la alimentación más saludable del mundo, la que comprende la dieta mediterránea, no hacen más que reforzar la alegría natural e innata de quien vive a sus orillas.

Benicassim

 

Además, por si todo esto fuera poco y quisiéramos mirar hacia el interior, encontramos las más hermosas poblaciones y villas que en rosario se han ido acomodando en el perfil que pinta el mar a lo largo de toda la costa.

Poblaciones como Benicassim, Peñíscola, Oropesa, Salou, Vinaroz o Benicarló. Cada una con sus propios encantos, particularidades, belleza, gastronomía, e idiosincrasia particular, pero todos con un carácter alegre, afable y cálido, derivado de la cercanía de nuestro mar.

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