Cómo puede ayudar un electroestimulador a fortalecer el entrenamiento deportivo

Sea que estés empezando en el mundo del entrenamiento físico o ya lleves tiempo y deseas mejorar la capacidad de respuesta de tu sistema muscular, los electroestimuladores te pueden ser de mucha utilidad.

En el mercado existe hoy una amplia oferta de electroestimuladores, como los de Compex, que tienen la posibilidad de brindar muchos beneficios a los deportistas, tanto a nivel de trabajo muscular como de recuperación, haciendo que tras cada jornada se obtenga un resultado muy positivo.

Para entender el sistema de trabajo de estos equipos diremos que se basan en la mecánica interna de nuestro propio cuerpo. Cada movimiento que realizamos se origina a razón de una orden eléctrica que emite el cerebro a nuestros músculos, haciendo que la velocidad aumente o disminuya en dependencia a la necesidad.

Electroestimulacion deportiva

Pues bien, el cuerpo registra los impulsos generados por los electroestimuladores con normalidad. Sin embargo, no es capaz de determinar con seguridad desde dónde se originaron, haciendo que pueda recibir cualquier toque de corriente que se genere por el uso de estos equipos.

Pero este asunto no es tan sencillo como parece. Aunque su uso está bien en ciertas ocasiones, no puede ser un mecanismo de entrenamiento sustitutivo ni puede utilizarse en cualquier área del cuerpo sin tener una guía oportuna, pues puede generar daños.

Aún así, ha arrojado resultados que enorgullecen a sus fabricantes en cuanto a la mejora de la resistencia, la fuerza y la velocidad, siendo posible también tonificar y recuperar la musculatura.

La recuperación tras el entrenamiento

Este es uno de los asuntos que más preocupa a los deportistas. Es lógico que una sesión intensa puede generar un cansancio físico muy fuerte, que en relación a lo que se vive diariamente también puede afectar a nivel psicológico.

Para aquellos que no pueden dejar de lado sus sesiones o quieren incrementarlas para lograr un mejor desempeño en su actividad deportiva, los electroestimuladores pueden ayudarles a que sus músculos vuelvan a un estado de reposo sin dolor.

Debido a que sus precios son accesibles a la mayoría de la población, los deportistas de cualquier nivel pueden utilizarlos sin restricciones que vayan más allá de las recomendaciones de sus fisioterapeutas o entrenadores.

También tienen una cantidad adecuada de programas que ayudan a personalizar las estimulaciones de acuerdo a la necesidad de cada usuario. A cada uno de estos niveles se les conoce como nivel de intensidad. Sin embargo, no es el único elemento a tener en cuenta. Está la frecuencia que es la que mide la cantidad de impulsos recibidos en un intervalo de tiempo. Ambos datos podrán controlarse desde el mando.

Daños en la musculatura

El entrenamiento constante y bajo un nivel de exigencia alto puede generar daños en la musculatura. Pero, no son los únicos orígenes que tienen, pues también se pueden deber a movimientos fuera de orden o altos niveles de estrés.

En estos casos, los electroestimuladores han formado parte indispensable en la recuperación. Siendo utilizados con bastante frecuencia en las salas de rehabilitación de cualquier centro de fisiatría.

Para lograr una recuperación efectiva es necesario conocer los puntos exactos donde se deben colocar los electrodos. Al hacerlo, se logrará que la fibra muscular se mueva y se produzca un masaje apropiado haciendo que la mejora se note en un período corto de tiempo.

Uso de los electroestimuladores según el nivel de frecuencia

Otro punto que hay que tomar en cuenta a la hora de utilizar los electroestimuladores para el entrenamiento físico son los distintos niveles de frecuencia y la función que ejercen según lo que estamos buscando. Estas son:

  • De 1 a 10 Hz: tienen un objetivo relajante y sirven para tratar las contracturas. Parte de sus beneficios están orientados a aumentar los niveles de circulación sanguínea, permitiendo que la zona trabaje óptimamente.
  • De 10 a 35 Hz: sirve para poner en funcionamiento el metabolismo aeróbico, ayudando a que el músculo se active rápidamente.
  • De 35 a 50 Hz: a diferencia del nivel anterior, estas trabajan tanto a nivel aeróbico como anaeróbico.
  • Más de 50 Hz: su utilidad es para entrenamientos de muy alta intensidad porque trabajan directamente sobre el metabolismo anaeróbico.

Para finalizar se podría decir que sus efectos pueden ser realmente efectivos si se sabe utilizar de un modo adecuado, sin que se vuelva una salida rápida a un sistema de ejercitación que pueda afectar la salud del usuario.

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