¿Sabes qué es la intolerancia alimentaria?

Existen ocasiones en las que se ingieren alimentos con normalidad, pero al cabo de unos minutos comienzan a sentirse ciertas molestas que fácilmente podrían confundirse con indigestión y a veces intoxicación. Sin embargo, puede tratarse de una intolerancia alimentaria.

El ser humano necesita consumir diariamente ciertas dosis de alimentos, para que así el organismo absorba de éstos, los nutrientes y minerales necesarios que les permitan realizar las funciones básicas. No obstante, se pueden presentar casos donde la persona comience a sentir una serie de malestares unos momentos después de comer.

Algunos pueden pensar que se trata de una indigestión, mientras que otros se atreven a decir que se han intoxicado. Pero, el problema surge cuando estos síntomas aparecen en otras ocasiones y al consumir unos alimentos en particular.

En este sentido, se trataría de una intolerancia alimentaria o intolerancia a los alimentos, la cual es una reacción contraria que genera el organismo cuando se le administra un alimento en particular o sustancia presente en el mismo. Las causas pueden ser varias, pero los síntomas suelen confundirse con otras enfermedades o pasar desapercibidos.

Por lo tanto, cuando el paciente, ante el consumo de algunos alimentos comienza a presentar malestares recurrentes en el estómago, y en algunos casos alergias en la piel, dolores generales, de cabeza y fatiga, es necesario que acuda a un médico especialista en gastroenterología o del aparato digestivo, ya que será el indicado para diagnosticar que se trata de una intolerancia a los alimentos u otro problema.

De cualquier manera, siempre es bueno tener un poco de información al respecto para así poder identificar el momento en el que se necesita ayuda para comenzar un tratamiento médico que permita controlar la enfermedad. En vista de ello, aquí hablaremos sobre la Intolerancia Alimentaria (IA).

¿Qué es la Intolerancia a los alimentos y a qué se debe?

La intolerancia alimentaria, como se ha mencionado más arriba, se trata de una reacción del organismo ante el consumo de algunos alimentos o sustancias que éste contenga. El padecimiento de esta enfermedad puede deberse a diversas causas, sin embargo, las principales son:

  • Falta de la enzima que necesita el organismo para asimilar el alimento.
  • Disbiosis o alteraciones de la flora intestinal.
  • El intestino tiene características como mayor apertura, porosidad y permeabilidad, de la que naturalmente debería ser.

De esta manera, unos minutos después de la ingesta, la persona comienza a sentirse mal del estomago, con hinchazón, diarrea, gases, náuseas, vómitos o estreñimiento. Asimismo, se dan casos donde los efectos se manifiestan en la piel, con la aparición de urticaria, eczemas y picores. Mientras que los dolores de cabeza, articulares y la fatiga, también suelen ser otros síntomas que pueden aparecer.

Alimentos que causan intolerancia

Existen una serie de alimentos a los que la gente es más propensa a sufrir intolerancia alimentaria, entre los cuales se encuentran los siguientes:

  • Leche de vaca y sus derivados, los cuales contienen caseína en mayor proporción que otros lácteos. Asimismo, como consecuencia de la sobreproducción, para lo que hacen uso de hormonas y antibióticos que ayudan al aumento de la producción de leche en la vaca, pero que interfieren con el organismo humano.
  • El maíz y la soja, ya que ambos son productos transgénicos y que además son bastante manipulados.
  • El trigo por su contenido de gluten.
  • Otros alimentos como el cerdo, el pescado y el huevo.
Leche de vaca

El diagnóstico

Cuando la persona comienza a presentar los síntomas antes mencionados, es importante que acuda a un médico especialista en salud gastrointestinal, debido a que éste será el encargado de diagnosticar que se trata de una intolerancia alimentaria, y de ser posible, determinar el producto que genera la reacción adversa del organismo.

En este sentido, el médico efectuará una serie de exámenes simples como los siguientes:

  • Para determinar la intolerancia a la lactosa se hace una prueba con aire aspirado.
  • En los bebés se realiza una evaluación de sus heces para ver qué sustancias expulsa.

Actualmente, se están aplicando unas herramientas que aunque se encuentran aún sin validación, han resultado de mucha utilidad, tanto individualmente como de forma complementaria, un ejemplo de esto sería la electroacupuntura de Voll. Para ello, se hace uso de una sonda que es muy similar a un bolígrafo, con la que se tocarán varios puntos de la acupuntura para medir la resistencia de los mismos al transmitir  electricidad, por lo que no genera dolor.

No obstante, para pacientes con una condición más compleja, los especialistas prefieren usar un conjunto de herramientas que brinden mayor precisión. Por lo tanto combinan la experiencia del especialista, un análisis de sangre en el que se miden la cantidad de anticuerpos Igg, la electroacupuntura de Voll y la kinesiología, que consiste en una prueba muscular donde se estudia la variación del tono muscular de acuerdo a los alimentos, determinando así el que cause mas debilitamiento.

El tratamiento

Una vez se haya determinado cuál o cuáles son los alimentos que están causando la intolerancia, lo primero que indicará el médico será dejar de ingerir dicho producto. Con esto el paciente deberá presentar una mejoría considerable en su sintomatología. Seguidamente, será necesario tratar el intestino, por lo que se le deberá realizar una limpieza que ayude a eliminar las toxinas y las anomalías de la flora intestinal.

Después de ello, el intestino debe ser reestructurado. En este sentido, la barrera de permeabilidad del intestino será recuperada a través de unas indicaciones en el plano alimenticio, donde se recomendará el consumo de algunos productos que ayudarán para este fin. Mientras que a aquellas personas que hayan sufrido una alteración de la flora intestinal más fuerte, le será aportada dieta para obtener una flora adecuada.

Método de prevención

Aunque algunos alimentos que provocan la intolerancia alimentaria son frecuentes y necesarios para una buena alimentación, el mejor método para prevenir la intolerancia alimenticia será a partir de una dieta más sana. Para ello se puede consumir leche de cabra o lácteos de origen vegetal, como almendras o arroz, como reemplazo para la leche de vaca.

Asimismo, se debe regular el consumo de carnes rojas y de corral, ya que las mismas suelen contener porcentajes de antibióticos y hormonas que pueden alterar la barrera intestinal. Finalmente, se recomienda consumir frutas y verduras que sean orgánicas o ecológicas.

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