Tipos de cerramientos metálicos para el hogar

Existen diversas formas de hacer un vallado, cada una de ellas con cosas a favor y en contra.

A la hora de dividir espacios en un jardín, preservar la privacidad o sentirse protegido en casa, lo primero que nos viene a la mente es colocar una valla. Hoy en día, la lista de opciones es muy grande, ya que contamos con una buena cantidad de cerramientos metálicos para escoger, todos ellos con un propósito muy parecido pero aspectos diferentes que se deben tener en cuenta.

En esta ocasión vamos a echar un vistazo a los tipos de vallado más habituales que se pueden encontrar, con sus ventajas y sus inconvenientes. Así podrás elegir el que más te conviene y mejor se ajusta a tus necesidades.

Vallado con malla electrosoldada

Este tipo de vallas es una de las más resistentes a los elementos atmosféricos, por los que suele ser la preferida para hacer jaulas, ya que además tienen unos huecos de pequeño tamaño. Consisten en alambres colocados de forma perpendicular, que se sueldan en las uniones.

Uno de los puntos más positivos de este cerramiento es que no tiene nudos, por lo que los alambres no se sueltan y no hay riesgo de daños. Además, es muy fácil de colocar y tiene un peso bastante reducido.

No hay demasiados aspectos negativos, salvo el hecho de que al cortarla es muy importante hacerlo con cuidado para que no queden alambres en punta, que pudieran causar arañazos o enganchones.

Cerramientos metalicos

Malla hexagonal de triple torsión

Posiblemente las más usada si quieres hacer un gallinero o tener animales en una zona del jardín separada de otra. Están fabricadas con alambre de acero, entrelazado de tal forma que crea un patrón de agujeros hexagonales.

Al igual que la valla anterior, este cerramiento tampoco tiene nudos, con lo que los animales estarán seguros. Además de ser flexible y tener una resistencia relativamente alta.

Por contra, esta solución está reservada solo para animales de pequeño tamaño, ya que otros pueden forzarla hasta abrir un hueco lo suficientemente grande como para escapar.

Mallas de torsión simple

Las mallas metálicas más económicas, muy utilizadas para cerramientos de todo tipo. Al igual que las anteriores está formada por alambre de acero, aunque en este caso solo se entrelaza una vez, lo que puede no ser suficiente en algunos casos.

Lo mejor de esta valla, aparte de su precio, es que resulta muy fácil de colocar, ya que solo hay que extenderla a lo largo del perímetro y sujetarla a los postes. Por eso es la más vista en instalaciones deportivas, jardines y parques, además de en zonas privadas.

Es importante saber escoger muy bien el tipo de malla simple, ya que el grosor y la calidad del acero varía de uno a otro, por lo que una valla demasiado débil puede que no proporcione la protección deseada.

Valla cinegética

Poco común en viviendas, este tipo de cerramiento es más habitual es fincas de ganado y zonas de cultivo. Su propósito es impedir la entrada o salida de animales grandes, mientras que se permite que otros, como conejos silvestres y similares, puedan circular sin problemas a un lado y otro de la valla.

Vallas de metal

El precio de esta malla también es bastante económico, por lo que se usa con frecuencia para acotar un espacio grande, como explotaciones ganaderas o reservas naturales. Sin embargo, no es una opción práctica para otro tipo de cerramientos como cercas de viviendas o sitios en los que se busca un vallado menos abierto, para el que cualquiera de las otras soluciones puede ser mejor.

Lo bueno de todas estas mallas es que son muy versátiles y se adaptan a cualquier tamaño, simplemente cortando o añadiendo rollos hasta cubrir todo el perímetro. Dependiendo de cuál escojas, el precio o la resistencia serán los puntos fuertes. ¿Cuál de ellas crees que es la que más te conviene?

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