¿En qué beneficia el merchandising y los regalos promocionales a tu marca?

El merchandising publicitario es una buena idea para publicitarnos de forma económica, segura y sostenible, a la vez que generamos un impacto positivo en la clientela.

Los regalos promocionales son uno de los métodos más antiguos para realizar publicidad y, si continúa existiendo, es porque es también una de las más efectivas. Lo cierto es que la publicidad, ya sea en televisión, en carteles o en redes sociales, peca muchas veces de ser demasiado intrusiva o incluso agresiva. Por eso, incluir tu marca de forma sutil en un producto útil y práctico para la vida cotidiana es una manera perfecta de posicionarnos y ganar visibilidad.

Lo primero que hay que tener claro es que, aunque pueda parecerlo, desarrollar una línea de merchandising no es caro. Hoy en día existen opciones que permiten crear bolsas de tela, bolígrafos y todo tipo de regalos a un precio asequible. Además, hay que entender que se trata de una inversión. Pero seamos sinceros, es importante cual va a ser el retorno de inversión (ROI) que obtendremos para saber si la campaña ha sido buena o detectar los puntos a mejorar. Por ello, estudia y valora los deseos de nuestro target para encontrar el regalo de empresa perfecto para tu estrategia de marketing. Es decir, conocer sus gustos y preferencias.

Estrategia de marketing

Las bolsas de tela, algodón o yute son una apuesta segura para conseguir visibilidad y ofrecer productos útiles en su día a día. Gracias a los múltiples usos que se le puede dar a este producto, queda demostrado que, si las personalizas podrás llegar a conseguir que más de 3,300 personas puedan conocer tu logo de marca e interesarse por ti, según la ASI Ad Impressions (2019). Hay que tener en cuenta que dentro de este número se encontrarán clientes y futuros clientes que serán claves para el desarrollo de tus objetivos, por ejemplo, aumentar las ventas.

Bolsa de tela

Alguna de las principales ventajas del merchandising promocional son las siguientes

  • 1. Nos permite publicitarnos a un precio económico, como ya hemos comentado.
  • 2. Los productos llegan más lejos que nosotros y nuestros anuncios. Si conseguimos que una persona utilice, por ejemplo, una de nuestras bolsas de algodón, llevará nuestra marca allá donde vaya. Su familia, sus amistades, su equipo de trabajo y hasta la gente que se cruce en los transportes públicos se fijarán en ella. Es por eso por lo que es fundamental cuidar el diseño de los productos e introducir nuestra marca o mensaje de manera sutil.
  • 3. Por el mismo motivo que el punto anterior, aumentaremos las posibilidades de que los y las usuarios/as recomienden el producto. Los hechos valen más que las palabras, así que, si demostramos ser útiles y poco invasivos, la gente lo apreciará.
  • 4. Generamos una imagen positiva de la marca. Además de lo ya expuesto, podemos transmitir por ejemplo que nos preocupa nuestro planeta. Si realizamos una estrategia de merchandising personalizado y ecológico, no es necesario prometer constantemente que nos preocupa el medioambiente con mensajes superficiales. Debemos seguir la máxima de “No digas, haz”. Hoy en día las personas son cada vez más incrédulas y difíciles de sorprender, en lugar de invertir grandes cantidades en pensar un mensaje que venda algo, es mejor demostrar que de verdad nos importa. Además, este tipo de artículos destaca entre el público joven el cual según un informe de la empresa Nielsen, especialista en análisis de datos a nivel mundial, determinó en el año 2018 que más del 80% de los jóvenes pertenecientes a nuevas generaciones, conocidas como Milennials -entre 21 y 34 años- se mostraban “extremadamente” o “muy” preocupados por el futuro del planeta tierra, a diferencia de generaciones anteriores.
  • 5. Perdurabilidad. Las personas no usarán la bolsa solo una vez, sino que la tendrán durante uno o varios años, lo que aumenta las posibilidades y los escenarios en los que será vista.
  • 6. Sorprenden. Si los regalamos, la gente se sentirá apreciada y sorprendida, y en su cabeza guardará un buen recuerdo de nuestra marca.

Lo mejor es siempre apostar por productos que sean útiles. Mejor que un candelabro, regala un mechero; mejor que una funda de cojín, un mandil o una bolsa de yute. Con productos como las bolsas de tela, algodón o yute, además estamos fomentando buenos hábitos, como llevar nuestra propia bolsa al supermercado. Podemos explicarlo cuando entreguemos el producto para crear ese vínculo entre cliente y empresa.

Regalos promocionales como estrategia

Será imprescindible preguntarse cuando es un buen momento para entregar estos productos o regalos promocionales. Además de en sorteos, concursos, ferias o eventos destacados, es bueno aprovechar cualquier momento en el que el cliente o la clienta sienta algo positivo hacia nosotros/as, para reforzarlo. Por ejemplo, si acabamos de firmar un contrato, si hemos organizado un evento exitoso, si estamos inaugurando o estrenando algo, etc. Así, nuestro producto no solo le recordará a nuestra marca sino a ese momento.

En conclusión, el merchandising promocional es una buena idea para publicitarnos de forma económica, segura y sostenible, a la vez que generamos un impacto positivo en la clientela. Ante la gran cantidad de productos y opciones disponibles, lo mejor es escoger cosas que resulten útiles para las personas y que puedan trasladar fácilmente para cumplir nuestro mayor objetivo: ganar visibilidad.

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