Un buen profesor nos marca la vida

La mayoría de las personas tienen a un maestro que recordar por todo lo que les enseñó, por su buen trato y comprensión. Y es que la labor del docente es una de las profesiones más nobles, sacrificadas y a la vez gratificantes que existen, una labor para construir sociedades. Para reconocer este infravalorado trabajo siempre se busca dar a los profesores un obsequio a final de curso como muestra de agradecimiento.

Una de las profesiones más importantes del mundo es la docencia. Ser  maestro parece algo sencillo, pero se trata de una labor compleja que va mucho más allá que enseñar lo que está en los libros o en los planes de estudio.

Es una de las profesiones más sacrificadas porque son horas y horas las que se tienen que dedicar a la enseñanza, bien sea preparando las clases, revisando el desempeño de cada alumno, las evaluaciones y la jornada en el aula como tal.

Aparte del desarrollo académico, significa llevar las riendas de un salón de clases, día tras día con decenas de niños o adolescentes, con carácteres y temperamentos diferentes, realmente toda una oda a la paciencia y la perseverancia.

Y es que no se trata sólo de impartir conocimientos, un buen maestro es psicólogo y consejero, vienen siendo lo que podríamos catalogar como segundos padres.  El rol de un profesor llega a ser tan importante en la vida de una persona que puede, incluso, marcarla para siempre. La mayoría, seguro que recordará con mucho cariño a un profesor que fue especial en su manera de tratar a los alumnos y que tuvo una manera de enseñar muy efectiva.

Un detalle para estar agradecidos

Un maestro que trabaja por vocación, la gran mayoría, nunca esperará que los padres le den un regalo, ellos se dedican a los alumnos con el único propósito de marcar el rumbo hacia el camino del conocimiento y la disciplina, para lo cual reciben su sueldo.

Sin embargo, se ha hecho una costumbre que los padres den un obsequio al maestro generalmente al final del curso, aunque también es tradición hacerlo en Navidad o en su cumpleaños. Es una manera de agradecerle por el trabajo dedicado y amoroso que han hecho para bien de sus hijos.

Un buen profesor nos marca la vida

Y es que la tradición de dar obsequios a los profesores es de antaño. Para todos es común la imagen de un alumno entregando una manzana a su maestra o maestro como un símbolo de agradecimiento.

El hecho de que sea una manzana el regalo simbólico, tiene su origen en los tiempos de Adán y Eva. Esta fruta representa la fortaleza en el aprendizaje, por lo que siempre se ha asociado a la educación, no en balde, el árbol del conocimiento del Paraíso es un manzano.

La acción propiamente de dar la manzana como obsequio procede alrededor de 1700 en Dinamarca y Suecia, donde la pobreza era el común denominador de las familias. Para que los niños pudieran tener acceso a la educación, los padres entregaban a los maestros manzanas como pago. Ya para los años 1920, la práctica había llegado hasta Estados Unidos, afectado por la crisis económica.

Son muchas las opciones para escoger

La magnitud del obsequio varía dependiendo del presupuesto. Hay casos en los que varias madres de una misma clase se reúnen para dar algo más significativo, mientras que hay otras que prefieren hacerlo a título individual.

Alternativas hay muchas cuando se trata de escoger un obsequio para los maestros, pero, ¿qué se debe regalar? Esta es una disyuntiva que a todos se les puede presentar. Un sitio web que representa una alternativa para encontrar el regalo ideal es https://www.olemyteacher.com/es/, una tienda online en la que se pueden adquirir obsequios muy originales que seguro serán recibidos con mucho agrado por profesores de cualquier nivel, incluido el universitario.

Un detalle muy simpático es regalar a los maestros, cuadernos para realizar sus anotaciones con frases divertidas en sus portadas como: «El profe me tiene manía», «Respira, sonríe y entra en clase», «¿Quiere dar usted la clase?», «La inspiración aparece cuando menos te lo esperas, y los alumnos también», entre otras.

Otro obsequio también muy bien recibido por su utilidad es una taza, la cual igualmente lleva frases alusivas a la profesión docente o personalizada con el nombre del profesor junto con palabras motivadoras.

Se pueden conseguir packs con diferentes artículos que usan los profesores, son sets muy originales en cuanto a diseño y presentación, que contienen sellos, bolígrafo, libreta, taza y chapa, entre otros productos.

Aunque no hay distinción en cuanto al sexo en lo que respecta a la profesión docente, se da el caso que un gran porcentaje por no decir la mayoría, son mujeres, y esto amplía mucho más el abanico de opciones porque la variedad de detalles femeninos parece infinita.

Entre las alternativas para maestras están los bolsos, carteras o bandoleras, que se pueden personalizar con sus iniciales para hacerlos aún más especiales. También está la opción del colgante o pulsera con una inscripción particular como recuerdo.

Si es hombre, siempre es oportuno un llavero personalizado, o un bolso o neceser de paseo para deporte, que también se pueden personalizar.

Atenciones que no están de más

Aunque el comprar un regalo, con opción a personalizarlo, es la costumbre más arraigada, se han venido creando otras maneras de tener una atención especial para los maestros.

En general se ha hecho muy popular entregarles tarjetas de regalo de algún comercio, éstas mayoritariamente se adquieren al reunir una suma entre todos los alumnos de la clase. Con ella, el maestro podrá escoger en el sitio destinado, el regalo a su gusto.

Habrá quienes cocinen un plato especial para ellos o una deliciosa receta de repostería, también está la alternativa de grabar un vídeo emotivo y gracioso con todos los alumnos.

Sea cual sea el detalle, lo importante es el gesto. La idea es que el maestro sienta que se le obsequia algo representativo como símbolo de toda su entrega y dedicación en beneficio de sus alumnos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

error: