Consejos para el mantenimiento de edificios

Tanto en viviendas como en oficinas, un buen mantenimiento es fundamental para evitar problemas.

Tener en buenas condiciones todos los elementos de un edificio no es tarea fácil. En especial cuando se trata de una construcción de gran tamaño, con bastante antigüedad o que esté equipada con muchos avances. Sin embargo, el mantenimiento preventivo es esencial, sobre todo si se quiere estar prevenido y atajar los problemas antes de que surjan. Si no se hace así, lo más normal es que aparezcan averías y el coste de estas sea muy superior. Aunque estos consejos están pensados para bloques de viviendas y edificios de oficinas, también son aplicables a las casas particulares.

Solo profesionales

Para que un mantenimiento sea adecuado, no se puede pensar únicamente en el ahorro. Es cierto que conseguir un buen precio siempre es interesante, pero también lo es mirar a medio y largo plazo. Por ello, cuando necesites realizar algún tipo de trabajo de mantenimiento, asegúrate de que es un profesional quien se encarga de ello.

Mantenimiento de edificios

Lo mismo se puede decir cuando se trata de reparaciones 24 horas. A veces la urgencia hace que acudamos al primer contacto que encontramos, sin saber si es un experto en este campo. El resultado suele ser el mismo tanto en los arreglos como en las tarea de mantenimiento. En muy poco tiempo las averías vuelven, a menudo más graves que la primera vez. Es mejor no jugársela y tener de antemano los contactos especializados en cada uno de los trabajos que hagan falta.

Prestar atención a los detalles

Salvo algunas excepciones, las cosas no se estropean de la noche a la mañana. Antes de eso hay un proceso de deterioro, en el que a menudo es fácil ver cómo las cosas empiezan a dejar de tener el aspecto del principio. No es tanto una pared que pierde ese brillo de la pintura nueva o una ventana que un cristal arañado. Es más bien una grieta que va a más o que esa ventana no cierra como al principio. Estas señales deben atenderse y tomar medidas para que no se agraven.

Algunas veces es posible hacer el mantenimiento por nuestra cuenta. Pero hay que saber qué tipo de cosas se pueden hacer. Es muy fácil entrar en páginas de comparativas de productos como Ferreterguia y comprar un radiador o una cafetera nueva antes de que los anteriores dejen de funcionar. Pero si hablamos de algo como reparar el sistema eléctrico o la caldera de la calefacción, posiblemente no estemos en condiciones de hacerlo. Si notamos que algo no va bien, mejor avisar para que lo atiendan antes de que sea tarde.

Contar con opciones de adaptación

Especialmente en edificios de oficinas, los cambios pueden hacer que todo se deteriore con más rapidez. Por ello hay que estar preparados para adaptarse y disponer de instalaciones con las que las reformas y el mantenimiento sea más sencillo. Por ejemplo, el suelo técnico permite modificar la estructura del interior de una oficina y hacer el mantenimiento adecuado sin demasiadas complicaciones.

Emplear materiales de calidad y duraderos

El mantenimiento preventivo es mucho más eficaz si se hace sobre materiales resistentes y de buena calidad. Un suelo de hormigón pulido en el aparcamiento siempre es mejor que otro tipo de material, además de facilitar los trabajos de mantenimiento cuando sean necesarios. Puedes ver más detalles aquí.

Mantenimiento de edificios consejos

Si se usan materiales baratos solo por ahorrar, al final acabarás necesitando mantenimiento y reparaciones más a menudo. Y el gasto terminará siendo mayor.

En definitiva, sea que se trate de un bloque de vecinos, de un edificio de oficinas o de una vivienda particular, un buen mantenimiento es esencial. Y mucho más barato que esperar a que las cosas se rompan.

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