Linfocitos altos: Qué significa y cómo se pueden bajar

Los linfocitos son un tipo de leucocito, más conocidos como glóbulos blancos, los cuales forman parte importante del sistema inmunitario de los seres humanos. Estos circulan por todo el sistema circulatorio y linfático de los individuos, formando así una especie de capa protectora que combate cualquier proceso infeccioso o lo defienden de cualquier ente extraño que haya ingresado al cuerpo.

Estos linfocitos, así como los glóbulos rojos, deben tener un recuento de una cantidad total de ellos en la sangre, entre los valores normales debe haber entre 1500 y 4000 células por cada microlitro de sangre.

Ahora bien, cuando se presenta la situación de linfocitos altos, se habla de una linfocitosis, esto significa que existe un porcentaje más alto y esto puede generar una gran cantidad de irregularidades en el organismo.

El proceso para diagnosticar si un individuo está padeciendo linfocitosis es a través de un análisis sanguíneo, específicamente un hemograma completo. Esto es de vital importancia realizarlo para comprobar que de verdad se presentan los linfocitos altos y detectar cómo de elevados están para determinar y comenzar el tratamiento adecuado para bajarlos.

linfocitos altos

Para disminuir los linfocitos altos es necesario detectar la causa que provocó tal elevación, acudir al médico y seguir al pie de la letra todas sus indicaciones. Sin embargo, existen algunos cambios generales que deben realizar todos los individuos que padezcan esta condición, los cuales ayudarán a bajar los linfocitos altos, algunos de ellos son los siguientes:

  • Dieta saludable: es muy importante mantener una dieta equilibrada y nutritiva, en la que debe resaltar el consumo de vegetales y proteínas saludables, así como reducir la ingesta de grasas saturadas, azúcares, salsa, harinas blancas, etc. De igual modo, evitar totalmente el alcohol y el tabaco. Lo ideal es consumir alimentos ricos en hierro, zinc, vitaminas y minerales; asimismo, tener un consumo de agua adecuado.
  • Liberar estrés: el estrés es una de las principales causas de enfermedades a nivel mundial, para lograr bajar los linfocitos es necesario mantener una vida mucho más tranquila y tratar de relajarse.

¿Cuáles son las causas de los linfocitos altos?

Existen dos tipos de linfocitosis: monoclonal y reactiva o policlonal, aunque las dos tienen como diagnóstico los linfocitos altos, las causas por las que se generan suelen ser un poco distintas.

En el caso de la linfocitosis policlonal o reactiva, por lo general es causada por infecciones virales o bacterianas, así como alergia a algunos fármacos y enfermedades autoinmunes; mientras que en el caso de la linfocitosis monoclonal, se refiere a un defecto linfoide, como es el caso de las leucemias.

Algunas de las principales causas que provocan los linfocitos altos son las siguientes:

Tosferina

La tosferina es una patología que se provoca por la presencia de bacterias y es altamente contagiosa, la misma se caracteriza por producir una tos incontrolable en el individuo que a su vez genera problemas respiratorios. Esto lo puede padecer cualquier persona, sin embargo es necesario tener mayor cuidado con los niños porque puede causarle discapacidades y en los casos más graves hasta la muerte.

Gripe

La gripe no es más que una infección respiratoria que ocurre por la presencia de algún virus ambiental, el cual ingresa al organismo humano a través de la nariz o la boca; esta es una de las principales causas de los linfocitos altos.

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Paperas

Las paperas son una patología infecciosa que se caracteriza por la inflamación dolorosa de las glándulas salivales, esta se puede contagiar fácilmente por las vías respiratorias como la nariz o la boca.

Leucemia

La leucemia es una enfermedad que se desarrolla en la médula ósea de los individuos, la cual provoca la elevación descontrolada de los leucocitos, en términos más generales se conoce como un tipo de cáncer en la sangre. Los síntomas más comunes son la inflamación de los ganglios, pérdida de peso, hemorragias en la nariz, fiebre alta, fatiga, etc.

Mononucleosis

La mononucleosis es una enfermedad infecciosa que generalmente se contagia por el contacto con la saliva de una persona infectada, la misma produce fiebre, dolor de garganta e inflamación de los ganglios. Esta suele afectar a adolescentes y adultos jóvenes.

Citomegalovirus

Este es un tipo de virus que se encuentra por todo el mundo y está muy relacionado con la familia de virus que provocan enfermedades infecciosas como la varicela o la mononucleosis infecciosa. Este es de fácil transmisión, ya que basta con el simple contacto con los fluidos corporales de una persona infectada para contagiarse.

SIDA / VIH

El virus de inmunodeficiencia humana es uno de los virus más letales que existen en la actualidad y que conduce directamente a la muerte, este se encarga de dañar por completo el sistema inmunológico del individuo. El SIDA es una de las consecuencias de los daños ocasionados por el virus.

Vasculitis

La vasculitis es una patología que afecta directamente a los vasos sanguíneos provocando su inflamación, en este caso el sistema inmunitario ataca erróneamente los vasos sanguíneos. Este suele afectar a las arterias, las venas y los capilares, y es una de las causas de linfocitos altos.

Mieloma múltiple

Este es otro tipo de cáncer de la sangre, el cual se inicia en las células plasmáticas de la médula ósea. Este se caracteriza por provocar en el individuo una producción elevada de glóbulos blancos, lo cual aumenta el riesgo de la formación de tumores.

Tuberculosis

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa bacteriana que afecta directamente a los pulmones, aunque en algunos casos también puede afectar otros órganos del cuerpo humano.

Síntomas

sintomas linfocitosis

Cuando el organismo de un individuo padece la elevación descontrolada de linfocitos suele ser una manifestación de otras patologías infecciosas tales como: gripe, inflamación de ganglios, fiebre, náuseas, estreñimiento, etc.

Aunque si el individuo no presenta ninguna de esas infecciones u otro malestar puede que no se de cuenta hasta que no se haga un análisis de sangre en el que se haga un recuento de linfocitos.

Es importante destacar que la linfocitosis o los linfocitos altos no son una enfermedad como tal, sino una condición que se provoca en el organismo por la presencia de otra enfermedad o virus en curso, por lo tanto los síntomas que experimente el individuo no serán precisamente generados por los linfocitos altos, sino por la misma enfermedad o virus.

Algunos de los síntomas más comunes son: aumento de la temperatura corporal o fiebre, sangrado anormal o moretones, sudoración inexplicable, dificultades respiratorias, cansancio, fatiga, debilidad física, dificultades mentales o problemas para pensar y ver bien, mareos, desvanecimientos, pérdida de peso inexplicable.

Diagnóstico

El diagnóstico de los linfocitos altos ocurre cuando un profesional de la salud realiza la evaluación correspondiente y manda al paciente a realizarse una serie de exámenes sanguíneos en los que se pueda verificar el recuento de los linfocitos y ver si se encuentra dentro de los parámetros normales. Esto varía de acuerdo a la edad del paciente, pues los niños suelen tener mayor concentración de linfocitos en sangre que los adultos.

Si los valores se encuentran superior a 4 – 5 mil / mm3 se puede determinar que existe linfocitosis; mientras que en el caso de los niños debe ser superior a los 8 mil / mm3 y en los bebés de un años de edad el rango es de 5 – 7 mil / mm3.

Tratamiento

Hablar de un tratamiento específico para atacar la linfocitosis no tiene sentido alguno ya que, como se mencionó anteriormente, los linfocitos altos son causados por la presencia de otras enfermedades o virus en el organismo humano, el cual toma como acto de defensa producir linfocitos en exceso.

Esto significa que para disminuir la cantidad de linfocitos es necesario determinar la causa que provoca tal elevación, el médico encargado es quien determinará cuál es el padecimiento del paciente y a partir de allí prescribir el tratamiento correspondiente para atacar dicha enfermedad o virus, lo que provocará automáticamente la disminución de linfocitos altos.

Tratamientos según las causas

Enfermedades ocasionadas por procesos infecciosos deben ser tratadas con antibióticos, agentes antivirales y en algunos casos con farmacos antiinflamatorios, estos ayudarán a normalizar los niveles de los linfocitos.

En el caso de enfermedades cancerígenas se tratan con los medicamentos correspondientes y procedimientos especiales tales como quimioterapia, radioterapia o el trasplante de médula ósea si es necesario.

No obstante, ante cualquier enfermedad hay algunos tratamientos naturales que pueden ayudar en la sanación del individuo.

La dieta

Uno de los tratamientos paliativos para cualquier enfermedad, pues a medida que se mantenga una alimentación saludable y equilibrada el organismo del individuo funcionará mucho mejor. Es necesario incluir alimentos ricos en vitaminas, minerales y hierro. Asimismo, se debe reducir lo que son azúcares, productos refinados, harinas blancas, carnes rojas, leche de vaca y sus derivados. También se recomienda depurar el organismo durante un tiempo para eliminar todas las toxinas, para ello es necesario ingerir alimentos diuréticos y antioxidantes.

Hidratación

Del mismo modo, es importante mantener una buena hidratación para reducir los linfocitos altos, es necesario ingerir dos litros de agua diarios, aunque esto se puede complementar con zumos naturales sin azúcar e infusiones. Aunado a ello, consumir frutas ricas en agua y vitaminas.

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Controlar el estrés

Otro tratamiento natural que puede ayudar a disminuir los linfocitos altos es reducir los niveles de estrés y de tensión, pues esto es capaz de generar un gran desgaste en el organismo, así como el desequilibrio y la fatiga del sistema inmunológico del individuo. De hecho el estrés es una de las principales enfermedades a nivel mundial por el ajetreo del día a día que llevan los seres humanos.

Para esto es recomendable ayudar y estimular el equilibrio emocional, esto se puede lograr realizando actividades como: yoga, natación, gimnasia, danza, pasatiempos, juegos de mesa, etc., todo es te tipo de acciones son capaces de relajar el sistema general de cuerpo y, por ende, mejorar el funcionamiento del mismo.

Terapias alternativas

También se puede optar por realizar terapias alternativas que ayudan a promover la armonía y la salud en el individuo, ya sea mediante masajes relajantes o la estimulación de algunas partes del cuerpo que lo requieras. Algunas de esas terapias también puede ser la acupuntura, la cual es una actividad milenaria de origen asiático que consiste en la punción con una o varias agujas por todo el cuerpo, esto con finalidades curativas o terapéutica.

Otra terapia que ayuda a bajar los linfocitos altos es la bioenergética, la cual no consiste en más que realizar un estudio de los procesos de absorción, la transformación y también la entrega de energía de los sistemas biológicos.

Por otra parte, también se puede utilizar la reflexología para reducir los linfocitos altos, esto consiste en estimular puntos sobre diferentes partes del cuerpo, tales como: pies, manos, nariz y orejas. Esta terapia se basa en la creencia que refiere que los masajes en esas zonas pueden tener repercusión en algún otro órgano del cuerpo con otra ubicación. En esto también se incluye la digitopuntura, que no es más que la opresión en diversos puntos con la finalidad de aliviar las dolencias que se puedan suscitar en otras áreas del cuerpo.

Por último, uno de los tratamientos naturales más recomendados para reducir los linfocitos altos es la práctica de una filosofía de vida, esto ayudará a sanar el cuerpo, la mente y el espíritu del individuo. Algunas de las alternativas que recomiendan los expertos es la ayurveda o la macrobiótica, las cuales son prácticas que pueden ayudar al individuo a lograr un mayor equilibrio y organización de la vida, haciendo que la persona se sienta mucho más tranquila, alegra y sana.

Las emociones tienen una gran influencia en las enfermedades de los individuos, pues aunque no sea muy fácil de creer, las depresiones, problemas, tristezas, etc., repercuten en el comportamiento físico, es ahí que se hable de fiebre emocional, por ejemplo. Tanto las afecciones físicas, como las emocionales, también pueden influir en los linfocitos altos, por ello se deben abordar todas esas aristas.

Si te interesa este tema, puedes consultar también nuestro artículo sobre linfocitos bajos.

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