Qué significan los linfocitos bajos y cómo subirlos

Los linfocitos son un tipo de glóbulo blanco que se crea en la médula ósea y completa su desarrollo en los órganos linfoides como el bazo, timo, ganglios linfáticos y tejidos linfoides asociados a las mucosas, circulando por todo el organismo humano a través del torrente sanguíneo y el sistema linfático.

Su principal función es la respuesta inmunológica, reaccionando frente a microorganismos, células tumorales y antígenos, siendo parte del escudo natural con el que el cuerpo humano se enfrenta a las enfermedades bacteriológicas y virales. Tener linfocitos bajos se denomina linfopenia o linfocitopenia y a continuación conoceremos en detalle las causas, consecuencias, diagnóstico y tratamiento para aliviar este padecimiento.

¿Cuáles son las causas de los linfocitos bajos?

La linfopenia consiste en la disminución de los linfocitos en sangre, colocándose por debajo de los niveles normales. Los glóbulos blancos se dividen en cinco tipos, uno de ellos son justamente los linfocitos y representan de 20% al 40% del total de glóbulos blancos en sangre, cumpliendo la función de destruir células anormales y crear anticuerpos contra virus y bacterias, siendo la primera línea de defensa que posee el cuerpo humano.

Las causas de los linfocitos bajos pueden ser variadas, entre las principales podemos encontrar las siguientes:

Infecciones virales

Una de las causas más comunes de linfocitos bajos es la existencia de una infección viral subyacente. Esto se debe a que las infecciones pueden causar la caída del recuento de linfocitos al intentar combatir la infección, pero por lo general el conteo vuelve a sus niveles normales en cuestión de semanas cuando se resuelva la infección. La principal causa viral de una baja de linfocitos es la infección por el virus del VIH, que es justamente lo que desencadena la infección de patógenos llamados “oportunistas” que en una situación normal no serían causantes de enfermedades. La neumonía, tuberculosis, hepatitis, malaria, fiebre tifoidea e incluso una gripe común, pueden ser también causa de linfocitos bajos.

sintomas linfopenia

Trastornos de la médula ósea

Los linfocitos se producen y tienen parte de su desarrollo en la médula ósea, por tanto, si esta no se encuentra funcionando correctamente el conteo linfocitario puede disminuir. Existen condiciones hereditarias que causan una predisposición a producir glóbulos blancos de forma deficiente y casos específicos como la anemia aplásica, que tiene como efecto justamente los linfocitos bajos.

Radioterapia y quimioterapia

Las personas que han recibido recientemente terapia de radiación o quimioterapia tienden a tener linfocitos bajos, es por ello que tienden a ser más susceptibles a las infecciones, aunque este problema se revierte una vez concluido el tratamiento, no es un mal permanente.

La quimioterapia destruye todas las células que se reproducen de forma rápida puesto que esa es una de las características de las células cancerígenas, y justamente los linfocitos entran en ese grupo de células, y los mismos se ven dañados en el proceso. Sin embargo, se trata de un daño momentáneo, que se revierte una vez el tratamiento se ha finalizado. En el proceso, las personas que son sometidas a quimioterapia deben resguardarse de agentes infecciosos, virus y bacterias todo lo posible, hasta que su sistema inmune se restablezca.

Medicamentos

linfocitos bajos

Los esteroides tienen la característica de bajar el conteo de linfocitos, igualmente los medicamentos inmunosupresores como los corticoides, globulina antilinfocítica y los antineoplásicos. Igual a como ocurre con el tratamiento de radiación y quimioterapia, el recuento vuelve a valores normales una vez que se ha terminado el tratamiento. Lo mismo ocurre con ciertas vacunas que son virus inactivos de una determinada cepa, pero que desencadenan una respuesta inmunitaria de adaptación y pueden causar una baja en el conteo de linfocitos durante los días posteriores a la vacunación, pero el recuento vuelve a niveles normales en cuestión de semanas, siempre que el organismo se encuentre sano.

Enfermedades neurológicas

La esclerosis múltiple y el síndrome de Guillain-Barré tienden a ocasionar linfocitos bajos. Es muy difícil corregir un descenso de linfocitos en caso de enfermedades neurológicas debido a que los tratamientos no están destinados a corregir este problema, sino a mejorar las funciones cerebrales del paciente. En estos casos, los suplementos vitamínicos con zinc es uno de los pocos recursos de los que dispondrá el médico tratante, luego de un estudio exhaustivo del caso.

Enfermedades autoinmunes

Los problemas autoinmunes como la artritis reumatoide causan el descenso de los linfocitos, al igual que algunos tipos de cáncer, sobre todo aquellos que involucran al sistema linfático. El lupus, miastenia gravis y el síndrome de Behçet también tienen un efecto similar. Cualquier tipo de enfermedad autoinmune va a causar un descenso de los linfocitos, por esta razón es necesario mantener este valor bajo control constante, a fin de que el organismo este alerta y pueda atacar cualquier infección que se pueda desarrollar dada la falta natural de respuesta inmune.

Déficit nutricional

La carencia de zinc se asocia a una baja producción de linfocitos lo cual hace descender su nivel en sangre. Una dieta pobre, caracterizada por la poca ingesta de proteínas, carbohidratos, vegetales y frutas, causa linfocitos bajos por la falta de los nutrientes necesarios para que se produzcan de manera natural, lo cual desencadena una respuesta inmunitaria débil. Una dieta adecuada y variada, que incluya todos los grupos de alimentos es lo ideal para aportar las vitaminas y minerales que a médula sea necesita para producir linfocitos.

Desordenes genéticos

Existen también una serie desordenes genéticos que son capaces de producir linfocitopenia, como por ejemplo, la deficiencia de los antígenos HLA, Síndrome de Louis-Barr, síndrome de Wiskott-Aldrich, Agammaglobulinemia de Bruton.

Embarazo

Durante un embarazo se produce una gran cantidad de alteraciones hormonales, que por lo general son pasajeras. Desde el principio del embarazo, el sistema inmune de la mujer se ve suprimido de forma natural, para que este no rechace al feto o lo detecte como un cuerpo extraño, ya que posee antígenos procedentes del padre, entonces, en estos momentos, entre los cambios que se producen, se da una disminución de linfocitos, que son los encargados de eliminar del organismo las células que consideran invasoras.

El cuerpo de la mujer hace esto de manera natural por el bien del feto, lo que es causa del aumento del nivel hormonal, en especial de corticoesteroides y gonadotropina. Los corticoesteroides tienen un efecto inmunosupresor, por eso se los utiliza como tratamiento para las alergias y algunas enfermedades autoinmunes. Mientras que la gonadotropina actúa disminuyendo los linfocitos del grupo T, los cuales son los que se encargan de coordinar toda la respuesta inmune del organismo. El embarazo es una de las causas de linfocitos bajos en el caso de las mujeres, pero no es una enfermedad en sí, sino un mecanismo de adaptación que su cuerpo efectúa para la protección de la nueva vida que debe gestar.

Síntomas

Los linfocitos bajos representan una condición imperceptible a simple vista. Es muy difícil para un medico determinar si se tienen linfocitos bajos debido que no existen síntomas claros asociados a la enfermedad. La única forma de detectar la condición, es con un análisis de sangre y generalmente se descubre como consecuencia de un análisis destinado a hacer seguimiento a alguna otra enfermedad.

Existen algunos indicadores que pudieran sugerir un bajo conteo linfocitario, como por ejemplo las infecciones inusuales o el aumento de la frecuencia en la que se adquieren infecciones de tipo viral, o una infección recurrente que puede llevar al médico a realizar pruebas que le permitan encontrar la causa subyacente y allí, descubrir la disminución de los linfocitos en sangre.

Diagnóstico

Un diagnóstico de linfocitos bajos generalmente ocurre cuando se realizan exámenes hematológico destinados a medir el estado de salud general del paciente. Un diagnostico físico inicial que incluyen examinar ganglios linfáticos agrandados y otros signos de infección pueden ser la causa que origina el estudio exhaustivo de la sangre. Sobre todo cuando se tienen fiebres constantes, síntoma principal de una infección.

diagnostico linfopenia

El diagnostico entonces, ocurre como consecuencia de la búsqueda de enfermedades como causante de síntomas generales.

Para cualquier persona que padezca de infección por el virus del VIH, se le realizará según el protocolo de tratamiento, un estudio de sub-poblaciones linfocitarias, específicamente las células del grupo T, ya que son las que principalmente decrecen por la infección. De allí parte un diagnóstico de linfopenia o linfocitos bajos y su posterior tratamiento.

Los linfocitos tienen una clasificación, así mismo, el padecimiento de linfopenia se puede clasificar en tres tipos:

Linfopenia T

Se denomina así a la disminución de los linfocitos T y puede ser causada por diferentes problemas. Se diagnostica esta enfermedad cuando el recuento de estas células es menor al 20% del recuento total de glóbulos blancos en sangre y no hay trastornos de inmunodeficiencia. El resultado de un conteo bajo de linfocitos T es que las personas se vuelven mucho más propensas a padecer neumonía y algunas otras infecciones potencialmente letales si no son tratadas a tiempo.

Linfopenia B

Cuando se determina que hay un recuento bajo de linfocitos del tipo B, se diagnostica linfopenia B, siempre que el recuento del resto de los linfocitos se encuentre dentro de os valores considerados como normales. Con este padecimiento el sistema inmune se ve imposibilitado para luchar contra los antígenos, esto es debido a que son los linfocitos B los responsables de crear anticuerpos. Por lo general es una variación en el conteo de glóbulos blancos que se debe a la ingesta de ciertos tipos de medicamentos inmunosupresores.

Linfopenia NK

Se trata de un tipo muy extraño de linfopenia, que se produce cuando los linfocitos bajos son las células NK llamadas “asesinos naturales” pero el resto de las células linfocitarias se encuentra en valores correctos. Las células NK son las que actúan en el sistema inmune atacando microorganismos invasores, por eso se les llama asesinas naturales. La consecuencia de este padecimiento tan particular es que, el cuerpo, al no poder defenderse, se ve invadido por enfermedades infecciosas, virus y se hace potencialmente propenso al cáncer.

Tratamiento

El tratamiento para los linfocitos bajos puede variar dependiendo de varios factores. Cuando el caso es leve y no se determina una causa subyacente, no es necesario aplicar ningún tratamiento ya que por lo general el conteo se eleva de forma natural, solo se realiza entonces un seguimiento constante en sangre por algunas semanas.

linfopenia

En casos en los que la linfopenia se atribuya a alguna enfermedad, el médico va a dirigir sus esfuerzos en tratar directamente la enfermedad, con el fin de que, erradicando la enfermedad, el cuerpo de forma natural comience nuevamente su producción normal de linfocitos. En caso de infecciones como las asociadas al estadio de SIDA, el médico debe tratarlas de manera urgente, de forma que se restablezcan los niveles de linfocitos, para luego iniciar un esquema de tratamiento antirretroviral que tiene como efecto secundario positivo el aumento de los linfocitos, en especial, los del grupo T-CD4.

Cuando se trata de linfocitos bajos a causa de radioterapia y quimioterapia, lo más usual es que se vuelva a valores normales una vez terminado el tratamiento y sin la intervención de ningún medicamento.

En casos en los que se debe a defectos genéticos, el trasplante de células madres de la médula ósea es la opción que se considera como un tratamiento viable.

Estimulación de la médula ósea

En general, la única forma de intentar incidir en un aumento del conteo de linfocitos es a través de la estimulación de funcionamiento de la médula ósea, lo que permita un aumento general de los glóbulos blancos  de la sangre. La citoquina puede ser utilizada como estimulante, pero es un recurso que va a depender de la causa de los linfocitos bajos. Igualmente otra forma de estimular la médula ósea es el consumo de complejos vitamínicos que contengan cobre y zinc, solo con el objetivo de que el organismo tenga la suficiente cantidad de nutrientes para producir una buena cantidad de nuevas células sanguíneas y estas sean mucho más sanas.

En resumen, cualquier tratamiento se dirige a abordar el problema de fondo, más que al conteo de linfocitos bajos en sí.

En este post hemos hablado del recuento bajo de linfocitos, pero si tu caso es diferente puedes leer nuestro otro artículo acerca de padecer linfocitos elevados.

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Un comentario sobre “Qué significan los linfocitos bajos y cómo subirlos

  • el 24/10/2017 a las 12:45 pm
    Permalink

    Buenos días,

    Acabo de recibir una analítica y los lonfocitos deben estar entre 20-45 y tengo 18,6. No se si debo hacer algo al respecto, no tengo SIDA peromi madre ha sufrido una leucemia de ahí mi preocupación. No se si los datos son preocupantes.

    Gracias

    Respuesta

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