Cómo protegernos de los cambios bruscos de temperatura en el hogar

El peligro que supone exponernos a un cambio brusco de temperatura es una advertencia que oímos frecuentemente y estamos muy acostumbrados. Tanto en las temperaturas altas como en las bajas, nuestro organismo sufre los efectos de las oscilaciones térmicas a las que lo sometemos y van desde una parálisis facial, dolores articulares y contracciones musculares.

Según especialistas, no todas las personas están expuestas a estos riesgos. Tienen mayor posibilidad de afectarse quienes registran defensas bajas, personas de la tercera edad y aquellas que padecen ciertas enfermedades como diabetes o hipertensión. Sin embargo, es importante protegernos para evitar “el mal aire”.

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Climatización en el hogar

Todos tenemos sensaciones de frío o calor que pueden variar durante el día. Un método muy común cuando tenemos calor es abrir las ventanas de par en par, sin embargo, el viento cruzado puede ocasionar un cambio brusco de temperatura que puede derivar en un resfrío.

En ese contexto, utilizar aparatos que regulan la temperatura de los ambientes nos servirá de mucha ayuda. En la industria de climatización para el hogar podemos encontrar alternativas más económicas que van más allá del clásico aire acondicionado. Por ejemplo, ventiladores, climatizadores o iluminación LED.

Los ventiladores son opciones de bajo consumo energético y son decorativos. Los climatizadores ofrecen una temperatura más agradable y también renuevan el aire. Además existen modelos portátiles para colocar en cualquier sitio. Algunos climatizadores portátiles incorporan función ionizadora, capaz de eliminar los alérgenos del aire.

Finalmente, apostar por una iluminación LED en el hogar también es una buena estrategia porque genera menos calor, permitiendo mantener las luces encendidas sin que esto provoque un aumento de las temperaturas.

Cuidado después de la ducha

Un baño caliente en cualquier momento del día es perfecto para relajarnos, sin embargo, cuando salimos de la ducha estamos vulnerables a un cambio brusco. Los especialistas mencionan que esto altera la presión arterial y traería como consecuencia un desmayo o en casos graves un infarto o una mala irrigación cerebral o del músculo cardíaco. 

En ese caso, se aconseja tomar duchas de no más de cinco minutos. A su vez, cuando salimos del baño debemos secarnos bien y vestirnos rápidamente. Es preferible evitar salir inmediatamente a la calle y por ningún motivo dejar nuestro cabello mojado. 

Ingiere una buena dosis de vitamina A y C 

Los expertos recomiendan mantener una buena alimentación. Ingerir frutas y verduras que contengan vitamina A y C para fortalecer tu sistema inmunológico. Las células del sistema inmunológico utilizan la vitamina C para llevar a cabo algunas funciones antimicrobianas.

Podemos encontrar estos nutrientes en frutos cítricos como naranjas, mandarinas, toronjas. También en fresas, pimientos rojos y verdes, brócoli, papas horneadas y tomates. Mientras que los alimentos que contienen vitamina A son los lácteos, mantequilla, queso cheddar.

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