Qué valorar al comprar un sofá

El sofá es una de las piezas más importantes de una casa, y uno de los muebles que más utilizamos. Su compra suscita muchas preguntas, ya que es un mueble que requiere, en la mayoría de los casos, una gran inversión.

¿En qué habitación se va a colocar? ¿Qué tipo de sofá es el más adecuado? ¿Con qué materiales está fabricado? Resulta que lo que se encuentra en el interior, y lo bien que está diseñado, importa mucho si quieres que tu sofá dure durante años.

Esto es lo que debes tener en cuenta a la hora de comprar un sofá:

El espacio de la habitación

Antes de ojear los diferentes diseños, hay que tener en cuenta el espacio, o lo que es lo mismo, el tamaño del hueco donde va a descansar el sofá.

Mide correctamente el hueco y cíñete al tamaño. Opta por sofás de 3 o 4 plazas en espacios grandes, y sofás de dos plazas o individuales para espacios pequeños.

Si tienes que cubrir una esquina, elige los sofas rinconeras para optimizar el espacio.

Sofas rinconeras

Estilo del sofá

El estilo de un sofá dependerá de los gustos de los habitantes de la casa, y de sus necesidades, ya que no es lo mismo un sofá para un matrimonio mayor que quiere decorar una biblioteca, que una pareja con niños pequeños que necesitan un sofá confortable para la sala de juegos.

El estilo de vida y las preferencias determinarán la elección del estilo del sofá.

Diferentes estilos de sofás

Se pueden diferenciar entre sofás modernos, contemporáneos, clásicos y atemporales.

Chesterfield

El sofá Chester es conocido por su estilo acolchado o capitoné, y por tener la misma altura en el respaldo y los reposabrazos. Aunque es un diseño de hace varias décadas, sigue siendo popular en la decoración actual.

Los diseños más tradicionales se fabrican en cuero marrón, pero hay versiones modernas tapizados en terciopelo de colores.

Cabriolé

Tienen las patas curvadas hacia fuera terminando hacia abajo, simulando la posición de las piernas en el ballet. Este estilo de sofá popular durante la primera mitad del siglo XVIII, es característico de los muebles del rey Luis XV. La hermosa forma de este sofá es ideal para crear un look ornamentado y refinado.

Camelback

Este sofá tiene una característica principal, el medio arqueado en el centro y los puntos más altos en ambos extremos, simulando a la joroba del camello. Fue la elección popular en las familias aristocráticas del siglo XVIII en Inglaterra. Su elegante estilo es perfecto para una habitación formal ya que añade un look tradicional a la estancia.

Chaise longue

Un sofá individual en el que poder tumbarse gracias a su largo asiento. Actualmente hay chaise longue en muchas texturas y diseños, con o sin brazos, pero con un alto y largo espacio para acostarse, perfectamente diseñado para el descanso.

Lawson

Es el sofá más comúnmente utilizado hoy en día. Cuenta con un diseño sencillo y cómodo, abandonando los estilos ornamentados más clásicos, y allanado el camino a un look más contemporáneo.

Su forma encajonada, con los brazos mucho más bajos que su respaldo, lo hacen perfecto para descansar y echar la siesta.

Mid Century

Cojines de espalda y asiento, líneas limpias y patas inclinadas son las características principales del sofá Mid Century (mediados del siglo). Es la opción ideal para una decoración minimalista y moderna.

Relax

Los sofas relax están específicamente diseñados para tumbarse cómodamente y poder relajarse, ya que se pueden recostar hacia atrás. Algunos incluso incluyen un motor para poder realizar un masaje por toda la zona lumbar.

Sofá-cama. Es una mezcla de diván y sofá. El objetivo principal es usarlo para sentarse durante el día y como cama por la noche. Ideal para los espacios más reducidos donde no es posible tener las dos cosas.

Estructura y amortiguación

No es necesario especificar que, cuanto más robusta y maciza sea la estructura, más tiempo durará.

Los sofas alta gama tienen marcos de madera de calidad, con patas que forman parte de la estructura, y soportes metálicos, materiales de calidad que alargan la vida del sofá.

Sofas alta gama

Cada cojín está formado por espumas y muelles que determinan la firmeza del sofá. Lo ideal es que el peso se distribuya de manera pareja, proporcionando una posición cómoda, y que la espuma no sea tan endeble como para llegar a sentir la cubierta inferior.

Tapicería

Hay tantos tipos de tapicerías como estilos de sofás. Dependiendo del estilo de vida, será necesario una tela más resistente o delicada.

Si quieres un sofá con muy poco mantenimiento, elige las microfibras sintéticas (poliéster, nylon, acrílico) o telas mezcladas que sean resistentes a las manchas.

Los sofás de piel natural son más delicados, y hay que tener cuidado con las manchas y el sol, ya que puede llegar a decolorarlo. Pero pueden durar mucho tiempo si se cuidan bien.

Comparte: Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

error: