¿Es el esquí un deporte de riesgo?

Toda práctica deportiva conlleva un riesgo corporal, en la práctica de cualquier deporte se pueden sufrir lesiones; según cada disciplina existen propensiones a ciertos accidentes. En el caso del esquí las zonas del cuerpo que más compromiso tienen son los miembros inferiores y por ende tienden a ser las zonas más afectadas.

Existen distintos deportes sobre la nieve, el esquí es una modalidad de ellas. En el esquí básicamente el objetivo es recorrer un trayecto en el menor tiempo posible. Debe emplearse una vestimenta adecuada (gorros, lentes, suéter, guantes, etc), para reducir las posibilidades de sufrir accidentes o lesiones. Lo ideal es emplear el principio de al menos tres capas de vestido.

Es recomendable contar con equipamiento propio, si este no es el caso, lo ideal es arrendar lo necesario para practicarlo en sitios especialistas en esqui.

El uso de un casco reduce hasta en un 43% la posibilidad de sufrir traumatismo a la altura de la cabeza, en el caso de utilizarlo, es clave que el mismo sea apto para la práctica del esquí.

Está demostrado que la inexperiencia es de por sí un elemento de riesgo, por ello es importante contar con la asesoría de un instructor antes de realizar la práctica, sin embargo, el nivel de riesgo de sufrir una lesión durante una sesión de esquí, siendo principiante, representa el 18%, un porcentaje bastante bajo con respecto al 49% que representa el snowboard.

Es común que las lesiones se presenten al inicio de la práctica, producto del enfriamiento de los músculos y de igual forma al final, cuando comienza a aparecer la fatiga muscular. Para prevenir cualquier tipo de contratiempos, es preferible no sobre exigir el cuerpo.

Es vital contar con buenas condiciones físicas previas para realizar este ejercicio; conocer nuestro cuerpo es primordial, por ello es necesario reconocer cuándo es el momento en el que se debe descansar. Un hecho importante a considerar, es que la mayoría de las lesiones en los esquiadores se produce luego del almuerzo, producto de la fatiga.

Alimentación del esquiador

El sometimiento a una rutina de ejercicio, requiere una alimentación adecuada. El consumo de proteínas, carbohidratos y grasas debe ser elevado. Es recomendable que la dieta del esquiador incluya: verduras, patatas, frutos secos, carne roja, carne blanca, cereales, arroz, frutas, verduras.

La actividad nunca puede ser realizada en ayunas, ya que se podría ser víctima de fatigas, mareos y disminución del rendimiento. Además, el tiempo ideal para realizar la práctica del esquí y haber consumido la comida principal, es de al menos tres horas antes.

Y por supuesto, la hidratación es clave para mantener las condiciones corporales, ya que el consumo de agua genera mayor elasticidad en los ligamentos. Es considerable recordar que la deshidratación es un elemento que potencia el mal de altura.

Riesgos de la nieve

Las bajas temperaturas, una visión reducida y una superficie inapropiada, aumentan el riesgo de las lesiones. En el caso de la nieve, cuando se encuentra muy compactada y dura dificulta el equilibrio y aumenta así la posibilidad de caídas y resbalones; en este caso se recomienda flexionar bien las rodillas, para tener mayor control.

Es importante tener en cuenta que la compactación de la nieve, conlleva un riesgo, ya que los esquís tienden a hundirse y al momento de intentar algún giro, pueden generarse lesiones en la rodilla o la tibia. El ligamento lateral interno también suele verse comprometido al intentar giros sobre el mismo eje y los esquís se encuentran trabados.

Esqui deporte de nieve

De igual forma hay que tener en cuenta el sitio en donde se va a practicar; en lugares no controlados, el riesgo aumenta de manera considerable. En primer lugar estamos expuestos a un cambio climatológico. Ante las bajas temperaturas ya nos encontramos expuestos, si estas se hacen más adversas, es probable que nuestro organismo se vea afectado en sus condiciones.

El riesgo de las avalanchas siempre es inminente, el desprendimiento de grandes capas de nieve es común, por ello es recomendable conocer el lugar y espacio en donde se va a esquiar. Generalmente estos lugares están apartados de refugios, lo que imposibilita temas como la comunicación y el fácil acceso, es un factor que debemos tomar en cuenta.

Modalidades del esquí

Existen modalidades distinta de esquí, como el Telemark (el talón de la bota no está fijada al esquí); Randonee (el talón de la bota está fijado al esquí). En el esquí de montaña existen dos tipos, el de tipo andinismo, para el ascenso a las cumbres y el deportivo, donde se establece una huella y también se producen ascensos y descensos. También existe el esquí alpino.

Modalidades del esqui

Elijamos la modalidad que más nos agrade y extrememos las medidas de seguridad, para poder seguir practicando el esquí durante un largo tiempo.

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