Estas mejoras potenciarán tu coche al máximo

La potencia del coche, más en concreto del motor, expresada en caballos de vapor, es uno de los principales parámetros en los que nos fijamos al elegir un automóvil. Desde que los coches empezaron a llenar las carreteras, se ha debatido sobre qué métodos permiten aumentar la potencia del coche y aprovechar todo el potencial que se esconde bajo el capó. ¿Cómo mejorar el rendimiento del coche sin recurrir a modificaciones peligrosas?

Tuning electrónico

La palabra chiptuning puede sonar a proceso caro y complicado, pero en realidad es la forma más sencilla y segura de aumentar el rendimiento. Los coches modernos poseen un microprocesador, cuya función es controlar todos los parámetros de conducción, como la presión del aire en los neumáticos, la compresión de combustible, las revoluciones, etc. Los coches llegan a las manos de los usuarios con limitaciones de fábrica que aumentan la seguridad y la vida útil de los motores. En otras palabras, el motor —si se conserva bien— no es capaz de funcionar de una forma que pudiera provocar daños permanentes.

El chiptuning consiste en modificar los ajustes del sistema electrónico de control para aprovechar la potencia del motor al máximo. Normalmente esto implica injerencias en la memoria Flash o EPROM en el sistema informático de control. Los parámetros que suelen modificarse son la dosis, el ángulo y la presión de la inyección de combustible, el control del turbo y el límite máximo de revoluciones. La ventaja del tuning electrónico es que no se tocan los aspectos mecánicos del coche, por lo que se ahorra tanto tiempo como dinero. También cabe señalar que los motores modernos están diseñados con unos parámetros de seguridad muy conservadores, así que si modificas las limitaciones con cabeza, no influirás en la condición del motor. La eficacia del chiptuning depende del tipo de coche. En algunos modelos, solo podrás aumentar el rendimiento en un 5 %, mientras que otros coches permiten mejoras de hasta el 50 %.

Tuning mecánico

Probablemente este tipo de mejora es el primero que se te viene a la cabeza cuando se habla de tuning. Instalar componentes especiales y realizar modificaciones en el taller siempre suponen una inversión costosa. No solo hay que pagar por las piezas, sino también dejar el coche en manos de un profesional. Por lo tanto, quizás te convendría considerar los préstamos rápidos para conservar tu liquidez.

Uno de los elementos que más se modifican en los coches es el árbol de levas, que permite que el motor funcione de forma más dinámica y alcance mayores revoluciones con más facilidad. Otro elemento que se suele tunear es el tubo de escape. Si eliges un buen sistema, puedes mejorar el rendimiento del motor un 5 %. Además, al conducir oirás la preciosa música emitida por el tubo de escape. Si quieres mejorar la transmisión de potencia, tendrás que instalar los engranajes adecuados dentro de la caja de cambios. Tampoco te olvides de suministrar la cantidad adecuada de aire al motor, lo que conseguirás con un intercooler modificado. También puedes optar por modificaciones más complejas, como recambiar el turbocompresor, o retocar el sistema de pistones y cigüeñales, la inyección de combustible y la distribución.

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