Láser facial: el tratamiento para rejuvenecer la piel

El rejuvenecimiento facial con láser, láser facial o Lifting Láser es un procedimiento que utiliza luz láser para mejorar el aspecto de la piel, reducir arrugas, imperfecciones, cicatrices y daños de foto-envejecimiento. Funciona estimulando la producción de colágeno, lo cual ocurre al dirigir pulsos lumínicos cortos que eliminan la capa superior de la piel.

Si te miras al espejo y notas que tu piel ha perdido luminosidad y tersura con el paso de los años, puedes acudir a una evaluación personalizada en la Clínica estética Pozuelo de Alarcón. Su equipo de especialistas se encuentra en la capacidad de ofrecer el tratamiento de láser facial y otros novedosos procedimientos estéticos con los cuales recuperar la salud de tu piel.

¿En qué consiste la técnica de láser facial?

Se trata de un procedimiento de cuidado de la piel con la capacidad de mejorar su textura y apariencia. Consiste en pulsos lumínicos cortos que al ser dirigidos hacia las áreas con imperfecciones e irregularidades como acné, cicatrices, arrugas, señales de foto-envejecimiento, causa la desaparición de la capa superior de la epidermis, encargada de regenerar la dermis.

Además de esto, el calor producido por el láser da lugar a un ligero fenómeno inflamatorio que contribuye a la formación de fibras de colágeno, las cuales mejoran la calidad de la piel, reducen las arrugas y generan un efecto tensor. Todo el proceso de renovación dará como resultado una piel suave, elástica, brillante y libre de imperfecciones.

Con este procedimiento es posible tratar áreas de la piel que han sido castigadas por el sol, como el rostro, cuello, manos y escote, con resultados evidentes casi de inmediato. La mejor parte es que el proceso de recuperación es rápido, ya que los efectos secundarios como piel enrojecida, inflamada y las cicatrices comenzarán a desaparecer durante los siguientes cuatro días.

¿Quién es el candidato ideal para recibir tratamiento de láser facial?

La técnica se encuentra indicada para personas que quieran corregir pequeñas imperfecciones sobre la piel, como:

  • Arrugas en la frente, alrededor de los ojos y en la comisura de la boca.
  • Cicatrices a consecuencia del acné o varicela.
  • Piel que no ha reaccionado satisfactoriamente a cirugía de estiramiento facial.
  • Piel dañada por el sol o envejecida a causa de la contaminación, estrés, fumar o tratamientos farmacológicos.
  • Verrugas.
  • Manchas de nacimiento.
  • Presencia de glándulas sebáceas.
  • Manchas relacionadas con la edad.

No es posible realizar este tratamiento en personas con procesos de acné activos ni aquellas con un tono de piel muy oscuro. Para la aplicación de esta técnica de rejuvenecimiento, el especialista tendrá en cuenta los algunos aspectos como por ejemplo:

  • Edad y estado de salud de la piel.
  • Profundidad del tratamiento.
  • Necesidades y deseos del paciente.

En ocasiones, es posible que el especialista decida recomendar un tratamiento diferente o alguna otra técnica más acorde a la condición de la piel y los objetivos del paciente.

Preparación para recibir tratamiento de rejuvenecimiento con láser facial

El rejuvenecimiento con láser requiere una preparación de una semana según las indicaciones del especialista. Esto se hace con el objetivo de mejorar la tolerancia de la piel al láser y reducir la probabilidad de que se desarrollen efectos secundarios. También es deber del paciente informar sobre los tratamientos que consume, incluyendo medicamentos para el acné.

Cuidados posteriores

Después del rejuvenecimiento facial, es necesario realizar curas periódicas sobre la piel tratada. El paciente tendrá que limpiar a diario la zona que ha recibido láser con suero salino y aplicar productos como la vaselina, que añadan flexibilidad a la piel en cicatrización, reduciendo la sensación de tirantez.

Unos cinco o seis días después del procedimiento, el paciente experimentará una sensación similar a la de una quemadura de sol, con cierta sensibilidad al tacto, tirantez y exfoliación. Las dos primeras semanas toda la piel de la zona tratada estará expuesta, en pleno proceso de regeneración y su enrojecimiento desaparecerá conforme avancen los meses.

Durante las seis semanas posteriores, se debe evitar cualquier producto que contenga ácido glicólico. De igual forma, considerar que la piel permanecerá sensible incluso un año después de la exposición al láser, por lo que será indispensable el uso diario de protector solar con un SPF alto, incluso cuando se permanece en el interior del hogar.

Es preciso seguir al pie de la letra todas las recomendaciones ofrecidas por el especialista para evitar cualquier posible complicación. Según el historial del paciente, algunos de los efectos secundarios suelen ser cambios en la pigmentación de la piel, brotes de herpes e infecciones bacterianas, todo lo cual tiene tratamiento preventivo y correctivo.

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