¿Por qué las mujeres adultas sufren acné?

Aunque el acné no es un problema que llegue a afectar a la mayor parte de la población adulta, padecerlo después de haber cumplido más de 30 años tampoco resulta un evento excepcional. El acné se encuentra asociado a nuestra etapa de adolescencia, pero por diferentes motivos, algunas mujeres adultas terminan padeciéndolo, lo cual puede llegar a afectar su autoestima.

El acné es una enfermedad de la piel que se caracteriza por la aparición de inflamaciones, foliculitis e infecciones. Durante la adolescencia, estas lesiones se producen debido a cuestiones hormonales relacionadas con el desarrollo, mientras que en los adultos, el dermatólogo tendrá que realizar una investigación más profunda para determinar su origen y corregirlo.

Según la causa que lo produzca, existen diversas formas de tratar el acné. Una de ellas es mediante productos específicos para controlar manifestaciones severas de acné en mujeres adultas. En este enlace puedes conocer más sobre este tipo de producto y sus beneficios, pero siempre será recomendable la indicación de un dermatólogo antes de utilizarlo.

¿Cuáles son las causas más frecuentes de acné en mujeres adultas?

Es bastante habitual pensar que el acné se produce por el consumo de grasas, alimentos como el chocolate, la sudoración y las altas temperaturas, pero la realidad es bastante diferente. Estos factores externos solo contribuyen a que los síntomas se agraven y las molestias sean más evidentes, pero no son la causa principal.

Algunas de las causas que estudiará el dermatólogo serán las siguientes:

Desequilibrios hormonales

Hormonas ováricas como el estrógeno y la progesterona, así como hormonas suprarrenales como el cortisol, relacionada con episodios de estrés emocional, pueden ser las responsables de un brote de acné en la edad adulta. Cualquier cambio hormonal que derive en variaciones drásticas de los niveles hormonales puede desencadenar la aparición de acné.

Por ejemplo, las mujeres que consumen anticonceptivos hormonales, atravesarán un período de adaptación donde el organismo se ajusta a la nueva situación y en este lapso de tiempo es bastante posible notar la aparición de acné en diferentes grados de intensidad.

Trastorno de ansiedad y depresión

Un segundo origen bastante habitual son los episodios de depresión y ansiedad, trastornos que se asocian a etapas de acné severo. Cuando este aparece, lo más adecuado será acudir a un especialista, ya que el uso de determinados cosméticos y una rutina inadecuada de cuidado facial podrían empeorar el problema.

Algunas recomendaciones para prevenir el acné

La Asociación Española de Dermatología y Venereología recomienda que las pacientes con diferentes grados de acné cumplan con el siguiente protocolo:

  1. Limpiar la cara dos veces al día para eliminar el exceso de grasa y retirar las células muertas de la piel.
  2. Aplicar el tratamiento médico según las indicaciones del especialista.
  3. No frotar la piel al momento de secarla y tampoco pellizcar la piel para retirar los granitos. 
  4. Reducir al máximo posible el consumo de alimentos como el cerdo, mariscos, alcohol y quesos.
  5. Evitar situaciones de estrés y tener mucha paciencia, ya que los episodios de acné severo tardan al menos tres meses en recuperarse totalmente.

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