Descubre el secreto del brócoli, el sulforafano

El brócoli es uno de los vegetales con mayor cantidad de beneficios para la salud humana. Esto se debe a las vitaminas, minerales y antioxidantes presentes en su composición, entre las que destaca el sulforafano, una molécula capaz de combatir el envejecimiento celular resultante de la acción negativa de los radicales libres.

De todas las verduras pertenecientes a la especie crucífera (repollo, coliflor, rúcula, alcachofa, etcétera), son los brotes de brócoli quienes contienen los niveles más altos de sulforafano. Cuando este principio activo se libera en el organismo, se comporta como un poderoso antioxidante con la capacidad de prevenir enfermedades cardiovasculares, el cáncer y diabetes.

No obstante, para obtener los beneficios prometidos, este componente necesita interactuar con una enzima, la mirosinasa, responsable de su biotransformación. El sulforafano se comporta como un potenciador natural del factor de transcripción llamado NRF2, con la capacidad de inducir la expresión de genes antiinflamatorios y enzimas antioxidantes en el organismo.

¿Cuáles son los beneficios que se pueden obtener a partir del sulforafano?

El brócoli y el resto de crucíferas son fuente natural de este elemento. Sin embargo, es importante realizar una aclaración al respecto; prácticamente todo los suplementos alimenticios existentes en el mercado que ofrecen esta molécula, funcionan como simples “precursores” del sulforafano, un componente que resulta inútil sin la presencia de la mirosinasa en nuestra flora intestinal.

De todos, el único suplemento nutricional que garantiza una fuente directa y funcional de sulforafano, es BROCOSULF®, el cual contiene extracto de sulforafano estandarizado al 5%, suficiente para obtener los beneficios terapéuticos y conseguir el listado de beneficios asociados a esta molécula “milagrosa”, entre los cuales destaca:

Prevención del cáncer

Diversos estudios han logrado demostrar una asociación entre la ingesta de alimentos con este componente y la posible reducción del riesgo de padecer diferentes tipos de cáncer, desactivando las células cancerígenas, reduciendo el tamaño de los tumores, previniendo el daño sobre el ADN y reduciendo la tasa de mortalidad de la enfermedad.

Ayuda a eliminar sustancias tóxicas

Como antioxidante, tiene la capacidad de intervenir en el proceso de oxidación celular, ayudando a preservar la vida de las células. Además, facilita el proceso de desintoxicación natural del organismo que ocurre por medio de la orina y la bilis, lo cual ocurre gracias a la actividad del factor de transcripción llamado NRF2 ya mencionado.

Reduce los factores de riesgo cardiovascular

Un estudio logró demostrar la relación existente entre el consumo diario de 40 mg de sulforafano y la reducción del azúcar en sangre en un 20%, triglicéridos en un 18.7% y el índice aterogénico de plasma en un 52%, todos los cuales resultan factores de riesgo desencadenantes de enfermedades cardiovasculares, crisis cardiacas y derrames cerebrales. 

También se está estudiando la creación de medicamentos oncológicos basados en sulforafano sintético, pero sigue siendo preferible optar por fuentes naturales. Sin embargo, es imposible asegurar una dosis terapéutica adecuada solo consumiendo brócoli, siendo esta la razón de que existan suplementos como BROCOSULF®, los cuales deben consumirse siempre bajo supervisión médica.

Limpiando el estómago: adiós Helicobacter pylori

El sulforafano tiene un efecto de antibiosis selectiva hacia la H. pylori. Se ha demostrado de manera in vitro que el sulforafano es capaz de matar cepas de H. pylori naturales y cepas resistentes a uno e incluso dos antibióticos. En consecuencia, mejora los síntomas de gastritis y contribuye a la prevención de tumores estomacales. A pesar de que el mecanismo por el cual logra eliminar la bacteria no está claro, se sabe que el sulforafano contribuye a anular la ureasa.

¿Verduras o cápsulas¿ ¿Como conseguir una dosis segura y eficaz de sulforafano?

Siempre es mejor comer brócoli en verduras que tomar una cápsula!!

Dicho esto, son 2 alternativas complementarias, pero con objetivos diferentes. Comer brócoli es un gesto y un hábito saludable. 

Por otro lado, tomar sulforafano en cápsulas es un gesto terapéutico. 

Ejemplos de situaciones que puedan tomar sulforafano en cápsulas:

  • Personas con problemas de tiroides que no pueden consumir crucíferas. 
  • No se sabe de la calidad del brócoli que se compra (ej. grandes superficies), por lo cual no sé si contiene sulforafano.
  • No me gusta el brócoli, necesito hervirlo mucho para consumirlo.
  • Soy una persona sana, tengo hábitos saludables y siempre intento cuidar de mi.
  • Al contrario , tengo muchos problemas de salud, me supervisa un gran profesional de la salud, y busco un producto que pueda abarcar varias aplicaciones terapéuticas.
  • Tengo un tratamiento de quimioterapia, y me supervisa un médico oncólogo.

 La dificultad reside en asegurarse de la calidad del suplemento. De momento, como lo comentamos el único producto que garantiza una fuente biodisponible y constante es la marca Brocosulf. Siempre aconsejamos tomarlo bajo la supervisión de un profesional de la salud.

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