Cambiar la caldera de gas: ¿qué tienes que tener en cuenta?

Cambiar la caldera del gas es una cuestión que, tarde o temprano, todos debemos llevar a cabo. No obstante, esto no quita que la mayoría de personas no sepan ni por dónde empezar cuando se enfrentan a ello. Lo cierto es que sustituir una caldera antigua por un modelo más moderno y eficiente no es una tarea difícil; sin embargo, sí debemos tener en cuenta algunos factores que pueden ser decisivos a la hora de decidirnos por unos u otros modelos.

En muchas ocasiones, llegamos a la conclusión de que es mejor hacer un cambio de caldera cuando ya hemos sufrido diversas averías y recibido distintos presupuestos que, prácticamente, nos indican que es mejor comprar un modelo nuevo que seguir arreglando eternamente la caldera antigua hasta que deje de funcionar. A partir de aquí, debemos empezar a tomar decisiones desde establecer el presupuesto, decidir la marca, el modelo o ver qué condiciones concretas plantea nuestra casa para el momento de la instalación.

Por todo esto, en este artículo vamos a analizar cuáles son los puntos clave que cualquier persona debe tener en cuenta para encontrar el modelo de caldera de gas que mejor se adapte a sus exigencias y necesidades. Así, daremos un montón de consejos y trucos, hablaremos de los aspectos importantes y daremos toda la información para que también os podáis beneficiar de los Planes Renove que afectan a este tipo de instalaciones, con las que os ahorraréis algo de dinero.

Analiza tu vivienda y tu situación

Antes de saber a qué tipo de caldera podemos acceder y cuál será el mejor modelo para nosotros, un punto imprescindible es analizar cómo es nuestra vivienda y en qué situación vivimos. Está claro que no es lo mismo comprar una caldera de gas para una casa rural unifamiliar, que hacerlo para un estudio en el centro de una ciudad o para un adosado en las afueras.

Por otra parte, también es muy importante ser conscientes de cómo de aislada está la vivienda, ya que esto determinará en gran medida el consumo de energía y el uso de la caldera de gas. De hecho, quizás uno de los mejores consejos es invertir algo de dinero en aislar bien, por ejemplo, las ventanas y las puertas, para optimizar el trabajo de la nueva caldera.

Además, antes de acudir a una empresa de instalación de calderas de gas también es importante llevar anotado, entre otros datos, el número de personas que viven en la casa, si trabajan dentro o fuera de ella o cuáles son sus hábitos, necesidades y exigencias alrededor de la caldera. Con todo esto claro, la empresa especializada podrá saber mucho mejor qué modelo se podría adaptar a cada situación, por lo que es importante tenerlo en cuenta.

Benefíciate de las ayudas del Plan Renove 2020

Si este año te toca cambiar la caldera de gas de tu hogar y estás buscando recomendaciones y consejos para ahorrar dinero y acertar seguro con la equipación, estás de enhorabuena. Como casi cada año, los gobiernos autonómicos de prácticamente toda España han puesto en marcha lo que se conocen como ayudas económicas del Plan Renove 2020 que, además de incentivar el uso de calderas más eficientes, buscan también que los usuarios puedan ahorrar dinero tanto en la compra como en las posteriores facturas de energía.

Dentro de cada Comunidad Autónoma los trámites son ligeramente diferentes, por lo que lo mejor es que, si queréis aprovechar esta ayuda, pidáis información más concreta acerca del proceso de vuestra comunidad. Por lo demás, solo es necesario ser propietario o inquilino de un inmueble, querer cambiar la instalación de caldera de gas por una de condensación y, lo más importante, asegurarse de que la empresa a la que se le compra la caldera es una de las empresas autorizadas y adheridas al Plan Renove.

Prestaciones y consumo energético

Otro de los aspectos a tener en cuenta antes de cambiar una caldera de gas es atender a sus prestaciones concretas y al consumo energético que va a provocar, encontrando un equilibrio entre ambos factores que nos permita mantener un entorno confortable en la vivienda.

En este sentido, lo primero es tener claro que, a mayor potencia, mayor consumo energético en nuestra factura. Por esto, es muy importante tener claro cómo es nuestra casa y qué necesitamos de la caldera de gas, dejándonos recomendar por la empresa especializada. Lo principal es conseguir una caldera de gas con la potencia justa y necesaria, sin quedarnos cortos y también sin aumentar la potencia de manera innecesaria, ya que esto se traducirá a final de mes en una factura energética con un importe muy elevado.

También es cierto que, en la mayoría de las ocasiones, compensa comprar una caldera de gas con una buena clasificación energética ya que, a pesar de que estos modelos de calderas son más caros, también funcionan de manera mucho más óptima y reducen muchísimo el importe de las facturas de energía.

Atiende a los tipos de calderas de gas

Dentro del mundo de las calderas de gas, lo cierto es que existen diferentes tipos, que aportan unas u otras prestaciones. Hasta hace poco tiempo, la mayoría de las calderas de gas eran de tipo estándar, que siguen siendo las típicas calderas antiguas que se encuentran todavía a día de hoy en muchas casas. Estos modelos más antiguos, a pesar de cumplir su función, es verdad que no aportan demasiada eficiencia y, a menudo, presentan un consumo energético bastante elevado, por lo que es recomendable sustituirlas por modelos más actualizados.

Por otra parte, actualmente, las calderas que más se instalan y utilizan en todo tipo de viviendas son las calderas de condensación, los modelos más innovadores y eficientes que se pueden encontrar dentro de las calderas de gas. Estas calderas de condensación se diferencian del resto por ser muy superiores en cuanto a rendimiento energético, con un consumo mínimo y una óptima gestión de los gases residuales: la propia caldera condensa los vapores de combustión, reduciendo significativamente también las emisiones de dióxido de carbono.

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