Cómo tener una piel más joven

El efecto del paso del tiempo sobre el organismo humano es imposible de revertir. A pesar de ello, existen pequeñas acciones que podemos incorporar a nuestra rutina diaria y que pueden ayudar a retrasar lo máximo posible el proceso de envejecimiento de la piel, conservando su juventud y lozanía con el pasar de los años.

Para el cuidado de la piel no importa la edad. Cuanto antes comiences a asumir hábitos saludables respecto al trato que das a tu piel, mejor serán los resultados obtenidos a largo plazo. La nutrición, el uso de protección solar, una correcta hidratación con productos de calidad, como por ejemplo los de Institut Esthederm, y una rutina de higiene diaria adecuada son algunas de las claves para tener una piel más joven.

10 consejos para conservar la juventud de tu piel

Higiene adecuada

La primera regla de oro para tener una piel saludable y con aspecto juvenil es tener una higiene adecuada todos los días. La limpieza es indispensable para favorecer la regeneración celular y una forma sencilla de luchar contra la acción de los residuos y suciedad que se van acumulando a lo largo de nuestras actividades cotidianas.

Reduce la exposición solar

Exponerse de forma prolongada a la radiación UV es una de las principales causas de envejecimiento de la piel, además de un factor de riesgo para el cáncer. Para evitar el fotoenvejecimiento de la piel, es preciso utilizar diariamente una capa de protector solar con factor de protección superior a 30 SPF, protegiendo no solo la piel del rostro sino cualquier otra parte del cuerpo expuesta al sol.

Aporta nutrientes a la piel

Nuestra piel necesita algunos componentes como el colágeno, la elastina y otras proteínas indispensables para la firmeza y elasticidad de los tejidos. Con el paso de los años, la producción de estas proteínas comienza a disminuir, por lo que se vuelve aconsejable aplicar serums y cremas que puedan devolver estos nutrientes a la piel para ayudar a conservar su salud.

Hidratación

Mantenerse hidratado interna y externamente es una buena forma de retrasar el envejecimiento de la dermis. Es necesario tomar agua en la cantidad correcta (entre 6-8 vasos de agua cada día) y también aplicar una crema hidratante sobre la piel, incorporando este hábito a nuestra rutina de cuidado diario.

Alimentación equilibrada

Una forma sencilla de contribuir con el cuidado de la piel desde el interior es adquiriendo buenos hábitos alimenticios. Una dieta equilibrada, capaz de proveer todas las vitaminas, minerales y otros nutrientes requeridos por el organismo, hará que nuestra piel luzca radiante, mientras que una dieta pobre le dará un aspecto opaco y envejecido.

Elimina el tabaco

Fumar es un hábito muy poco saludable para tu organismo en general, capaz de afectar directamente al aspecto de tu piel. Las personas adictas al tabaco suelen notar cambios de pigmentación en la piel y, debido a que la nicotina hace que los vasos sanguíneos se encojan, ocurren fallos en el flujo de oxígeno a los tejidos, dañando de forma irreparable la epidermis.

Descansa la cantidad adecuada de horas

Durante el descanso nocturno ocurren diferentes procesos reparadores en el organismo, involucrando al sistema inmunológico. Cuando no descansamos correctamente, la piel comienza a volverse más fina y débil, ocasionando su envejecimiento acelerado. También notaremos ojeras y piel de apariencia cansada, además de posibles reactivaciones de patologías dermatológicas.

Incluye una rutina de ejercicio en tu vida diaria

Ejercitarse ayuda a incentivar la producción de colágeno y renovar la elastina, dos componentes necesarios para la firmeza de la piel. Para hacer ejercicio no necesitas aburrirte en el gimnasio, también sirve bailar, correr o cualquier otra actividad de impacto moderado que pueda resultar divertida y se ajuste con facilidad a tu rutina habitual.

Consume antioxidantes

Los antioxidantes son los encargados de neutralizar los radicales libres que circulan en nuestro organismo y que son responsables del envejecimiento celular. Al consumir alimentos con alto contenido de antioxidantes o suplementos alimenticios con antioxidantes sintéticos, es posible retrasar el envejecimiento de la piel, manteniéndola con un aspecto lozano por más tiempo.

Evita el estrés

Vivir la vida con alegría y evitar permanecer en entornos estresantes lo máximo posible es una de las formas más sencillas de frenar el envejecimiento de la piel. El estrés tiene la capacidad de contribuir al desarrollo de diferentes padecimientos como la presión arterial alta, diabetes, obesidad, enfermedades de la piel y más.Si estás obligado a permanecer en situaciones de estrés laboral o de cualquier otro tipo, te conviene aprender alguna técnica de relajación si quieres retrasar la aparición de signos de envejecimiento.

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