Dientes desgastados: Causas y soluciones

Definición

Hablamos de dientes desgastados cuando existen piezas dentales pierden el tamaño y la forma original, ocasionando a simple vista una alteración estética clara de la sonrisa que se produce de forma continuada en el tiempo, llegando a poder provocar afecciones de salud dental que necesiten tratamiento por parte del dentista.

Como nos comenta el Dr. Gonzalo Navarro de Clínica Dental Navarro, la mayoría de personas que sufren de dientes desgastados ocupan su mayor preocupación en la alteración estética, muchos de ellos sin saber lo peligroso que puede llegar a ser esto para la salud.

Vamos a ver algunos de los factores que rodean al desgaste de dientes.

¿Qué está pasando cuando se desgastan los dientes?

Es normal que los dientes se desgasten con el paso de los años, ya que están expuestos constantemente a los ácidos que producen la saliva y a otros agentes como por ejemplo los alimentos que pueden tener incidencia directa en el tamaño y forma de los dientes.

Lo que no es normal es que este desgaste se acelere y nos llegue en edades tempranas, cuando esto ocurre es una clara alerta de que algo no va bien y necesitamos darle una solución, nos comenta el Dr. Carlos Álvarez de Clínica Sonríe Granada.

Cuando los dientes se desgastan, es probable que si no nos damos cuenta de forma visual, nos percatemos si empezamos a sentir sensibilidad dental a la hora de consumir alimentos y bebidas frías o calientes. Si esto ocurre es que nuestra protección natural superficial del diente está ya bastante desgastada y hay que prestarle atención concertando una visita a nuestra clínica dental.

Desgaste de los dientes

¿Qué causa el desgaste de los dientes?

Puede que el problema sea invisible para nosotros, esto ocurre cuando padecemos bruxismo y rechinamos los dientes de forma inconsciente, sobre todo por las noches cuando dormimos, exponiendo a los dientes a una fricción entre ellos que puede ir produciendo que se vayan limando y por lo tanto disminuyendo su tamaño.

También puede ser que el problema pueda ser una mala ejecución de nuestros hábitos diarios ¿Cuándo ocurre esto? Por ejemplo cuando no nos cepillamos los dientes bien. Desde Clínica Dental El Bosque, no comentan que es común encontrarse con personas que no saben que dureza de cepillo de dientes deben usar, no usen una cantidad de pasta de dientes adecuada, o que incluso ejerzan una presión desmedida durante el cepillado.

Estas tres pequeñas cosas pueden derivar perfectamente en un aumento de desgaste dental.

Esmalte dental en dientes desgastados

El esmalte dental es el actor principal en los dientes desgastados, ya que es la capa superficial que protege al diente y le da forma y color.

Por lo tanto, hay que estar muy atentos al estado del esmalte dental para poder evitar un mayor desgaste de dientes.

Estas son algunas señales que nos alertan de problemas de esmalte dental:

  • Cavidades en los dientes: Cuando en los dientes empiezan a aparecer pequeños agujeritos, sobre todo en la parte superior del diente, esto es un síntoma claro de esmalte dental débil.
  • Dientes que empiezan a volverse amarillos: Un pequeño amarilleo de dientes puede estar directamente más relacionado con la alimentación, pero cuando el amarillo empieza a ser más notorio, esto es otro síntoma de que algo no va bien en el esmalte dental.
  • Fisuras en los dientes: En ocasiones cuando el esmalte dental está sufriendo, acaban por aparecer pequeñas rajas o fisuras en los dientes. Cuando esto sucede significa que el esmalte dental no puede mantener su estructura completa y empieza a ser más frágil.

Soluciones para los dientes desgastados

Cuando detectamos un problema de dientes desgastados, el primer paso es averiguar donde está el origen de dicho desgaste para poder ponerle una solución al problema de raíz, antes de pasar a tratar la fase estética.

El dentista comprobará el tipo de desgaste dental y la oclusión de los dientes para determinar cual está siendo el origen, si bien es mecánico por bruxismo o maloclusión, algo que deberá comprobar un especialista en ATM, o si bien es por malos hábitos, o incluso por una mala nutrición.

Una vez se detecta el origen y se realiza un tratamiento, con una férula de descarga, con una ortodoncia, con consejos para los hábitos diarios, etc… Hay que pasar a una fase de estabilización, donde confirmaremos que el problema de origen ya no es perjudicial para los dientes.

Ahora queda reconstruir los dientes, lo cual podemos hacer de dos formas según el estado en el que se encuentre el diente:

  • En casos leves podremos recurrir a las carillas dentales, las cuales se encargan de darle forma y color a los dientes por medio de una fina lámina que va adherida al diente. Para poder colocar las carillas dentales necesitamos que el diente conserve gran parte de su estructura.
  • En caso más graves, donde el diente está muy desgastado, hay que optar por colocar una corona o una funda dental, lo cual abarca más rango de reconstrucción y permite solucionar el problema sin perder la pieza dental original.
  • En casos extremos, hay que optar por extraer el diente y colocar un implante dental. Esto ocurre cuando el desgaste es muy grande y la pieza dental está muy afectada, sin que sea posible su reconstrucción.

Una vez solucionado el problema, hay que acudir a las revisiones pertinentes en clínica dental para asegurarnos de que todo está bien y no se vuelven a reproducir los mismos problemas.

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