Ideas para que los niños estén más a gusto en sus habitaciones

Para toda persona es de vital importancia que el bienestar se apodere de ella al entrar en su respectiva habitación, aunque para los niños adquiere si cabe una mayor relevancia debido a que acostumbran a pasar muchas horas en ella no solo durmiendo, sino también haciendo los deberes y disfrutando de los momentos libres. Así pues, la confortabilidad del dormitorio es clave para que los más pequeños de la casa logren conciliar el sueño sin dificultades y se encuentren totalmente a gusto en sus cuartos. Para conseguirlo basta con aplicar una serie de ideas, centrándose principalmente en la decoración.

El interiorismo de una habitación para niños no se resume simplemente en pintar las paredes de colores agradables, sino que va más allá abarcando desde las cortinas hasta la cama. Éste último elemento es clave en la vida de los peques, siendo fundamental decorar la litera en base a sus gustos con colchas infantiles que luzcan sus personajes favoritos tanto de videojuegos como de series animadas. Tanto el mismo estampado como otro distinto puede hacer acto de presencia en las cortinas con tal de que los infantes no vean los elementos del habitáculo como algo estándar, sino a modo de objetos totalmente personalizados que tratarán de la mejor manera posible.

Unos de los productos decorativos que cada vez están más de moda son los vinilos autoadhesivos que se pegan en las paredes aportando un toque distintivo que el niño en cuestión agradecerá a nivel visual. Ramas de árbol con múltiples hojas, mariposas revoloteando, fantasmitas del comecocos siendo atrapados e innumerables escenas más son plasmadas en pegatinas que se quedan perfectamente adheridas, incluyendo aquellas que se ubican en el techo como el caso de las estrellas lumínicas. Dichos elementos proceden a mostrar una tenue luz verdosa cuando se oscurece la habitación, aspecto que da pie a un ambiente de relajación nocturna logrando que los infantes se duerman tras los primeros parpadeos.

colchas infantiles

No todo se resume en plasmar los gustos del pequeñín en los diversos entes que acostumbran a emplazarse en las habitaciones, puesto que aumentar al máximo la comodidad de los niños también es esencial si se desea generar una atmósfera que incentive la realización de los deberes. En la silla del escritorio el niño pasará muchas horas no solo llevando a cabo las tareas de la escuela, sino también disfrutando de su videoconsola portátil o de otras experiencias multimedia que suelen ser del agrado de los infantes. Es por ello que la elección de la misma adquiere tanta trascendencia, debiendo optar por una que realmente acomode la espalda y permita una cierta inclinación aportando la dureza necesaria sin llegar a cortar la circulación del tronco inferior, hecho que sucede con determinados asientos que pecan de ser demasiado duros.

Un dispositivo que los pequeñines utilizan con bastante frecuencia tanto para buscar información estudiantil como para el entretenimiento propio gozando de YouTube y videojuegos casual es la tablet que prácticamente se encuentra ya en todos los hogares. El peso de dicho aparato electrónico en muchas ocasiones es excesivo para las manos de un niño de temprana edad, lo cual acarrea un tedio que afecta a las extremidades superiores. Evitarlo es tan fácil como adquirir un pequeño soporte instalable tanto en el escritorio como en la cama, consiguiendo así que las sesiones de lectura y divertimento multimedia no resulten una odisea para los brazos infantiles. Con el soporte es posible orientar la pantalla con el objetivo de que la misma quede lo suficientemente alejada de los ojos y, a pesar de ello, se mantenga al alcance de los dedos para poder manejarla de manera sencilla.

Aunque la era digital se encuentra en momentos de máximo apogeo siguen haciéndose deberes escolares en las tradicionales hojas de papel, las cuales seguramente en más de una ocasión serán lanzadas a la papelera de la habitación después de cometer una equivocación. Ello puede acabar ocasionando en el infante una cierta frustración, existiendo la posibilidad de paliar dicho sentimiento negativo con la simple colocación de una mini-canasta en la parte superior de la basura. De esta manera cada vez que el pequeñín deba arrojar una hoja que presenta algún fallo se lo tomará incluso como algo divertido tratando de encestar la bola de papel sin obcecarse en que se ha equivocado haciendo los deberes, logrando así un refuerzo positivo de gran importancia en el ámbito doméstico y educativo.

Las ideas comentadas por sí solas no aumentan sustancialmente el bienestar que los niños tienen dentro de sus propias habitaciones, pero al ir aplicándolas todas van aumentando progresivamente las sensaciones positivas de los peques hasta que su estado pasa a ser cien por cien favorable en el habitáculo. Al estar tan a gusto dentro de él no solamente duermen mejor, sino que también disfrutan más de sus actividades de ocio y demuestran un mayor rendimiento en el colegio.

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