Tener un perro es sinónimo de salud

Por donde quiera que lo miremos, tanto para la salud física como para la psicológica, tener un perro es muy positivo, una realidad que ha quedado avalada por un reciente estudio en el que participaron nada menos que 3,4 millones de personas, ofreciendo como resultado que, en efecto, todos aquellos que tienen uno o varios perros en su vida tienen un organismo más fuerte, son más felices y tendrán una vida más larga.

En líneas generales, lo que el estudio venía a corroborar era que las personas que disfrutaban de la compañía de un perro tenían menores índices de probabilidad de morir por una enfermedad cardiovascular, algo fácilmente comprensible, pues se entiende que quien tiene un perro lo saca a pasear y, por lo tanto, se ejercita.

Este ejercicio es mayor cuanto más grande es el perro de compañía, pues es proporcional a la cantidad de ejercicio que estos tienen que hacer, recorriendo más kilómetros y demandando más de sus dueños. En este sentido, no es lo mismo el trabajo que realiza un Pastor Alemán que un caniche, por ejemplo.

Tener perro y tu salud

Por otro lado, se necesitará de una tienda de accesorios para perros para que cuando dejemos las zonas más salvajes y naturales en nuestros paseos y tengamos que pasar por sitios urbanos, tengamos la seguridad, mediante el uso de correas y arneses de poderlo mantener a buen recaudo, cerca nuestro, para que se sienta seguro en estos ambientes y no represente ningún riesgo para el resto de transeúntes.

Por otra parte, tener una mascota obliga a sus propietarios a ser socialmente más activos, salir de casa y relacionarse con otras personas, con lo que ganan también en este sentido con un aumento en sociabilidad. También ha quedado claro que convivir con un animal, especialmente con un perro, mejora el sistema inmunológico reduciendo los niveles de alergia, sobre todo en los más pequeños de la casa. Así mismo, los adultos son menos propensos a caer en enfermedades derivadas de las sociedades modernas, como el estrés, la apatía, la fatiga, la ansiedad…

Por regla general, los amantes de perros son también amantes de la naturaleza y si se combinan los paseos con nuestros perros por zonas de naturaleza más salvaje, como montañas o bosques, la salud de nuestro cuerpo aumentará exponencialmente.

Salir con nuestro perro por la naturaleza

Si como decimos combinamos estas dos aficiones, el paseo con nuestro fiel amigo con los espacios naturales, los beneficios para la salud serán enormes. A los que ya hemos descrito con anterioridad, se les unen otros que pueden tener funciones claramente terapéuticas.

El paseo por el bosque, la montaña, seguir el curso de un río, caminar por entornos marinos protegidos…. tiene efectos sobre los seres humanos calmantes y regenerativos. Aunque no debemos nunca olvidar equiparnos con los accesorios para perros que los hagan disfrutar a ellos también, y al igual que nosotros vamos cargados con una buena mochila para la montaña, también ellos tienen su propia equipación. En nuestro caso, debemos ir con mochilas de montaña, mochilas fiables y de calidad como las que encuentras detrás de este enlace web, y para ellos existen botas que protegen sus almohadillas, alforjas para repartir la carga, etc.…

Si vamos bien equipados podremos disfrutar más plenamente de estos momentos y, por tanto, los beneficios para la salud serán mucho mayores. Nos permitirá una verdadera desconexión, recuperar la armonía que la vida estresante de las ciudades nos obliga a olvidar. Con la observación de la belleza natural en compañía de nuestro fiel y silencioso amigo, podremos recargarnos de energía, resetear nuestro cerebro, agudizar la concentración, potenciar la memoria y vivir momentos intensos de paz y tranquilidad.

La naturaleza sigue teniendo ese efecto restaurador en nosotros, la inyección de salud física y mental que proporciona caminar y perdernos por un bosque o subir a una colina y contemplar el magnífico espectáculo que ofrece la vida salvaje no tiene comparación, y nuestro organismo lo sabe.

Estas caminatas, con la alegría que conlleva el saberte acompañado por un ser vivo que te ama y respeta como pocos, nos aportará elementos que fortalecerán el corazón, nos harán más flexibles, resistentes y fuertes, sobre todo si durante el paseo jugamos con nuestro perro, pudiendo ser una autentica sesión de gimnasio, pero que no cansa, sino que recarga.

Nuestras piernas y brazos se verán fortalecidos, estimularemos la circulación sanguínea, reforzaremos el ritmo cardiaco, un día soleado nos aportará vitamina D que nos viene muy bien para el sistema óseo, reduciremos grasas y quemaremos calorías. Al día siguiente, en el trabajo, seguiremos sonriendo, sintiendo la brisa en los árboles y los rayos del sol entre las ramas, recordando la alegría de los saltos de nuestro perro y la belleza de la naturaleza que seguirá esperando una semana más a que vuelvas a visitarla para darte su abrazo saludable y protector.

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